León

Creado:

Actualizado:

Después de tres años nos sale el Gobierno con que la manera de resolver el problema de la autovía a Valladolid y salvar el yacimiento de Lancia es plantar un puente. Para ese viaje no necesitábamos tanta alforja, o sí, que ya se sabe que en política los tiempos son fundamentales, casi tanto como los intereses personales, o los de partido ¿o era lo mismo? Que ahora no interesa invertir el dinero, pues se cancela sine die el proyecto y se dice que lo principal es la salvaguarda del patrimonio; que de lo que se trata es de zancadillear al adversario político, pues se ponen palos en las carretas del país. Ahí está la Comisión de Patrimonio, que lo mismo te dice que unos restos deben taparse como te impide que cubras otros similares. Lo de menos es el valor, que aquí el capital a salvaguardar es el rédito político, eso que en España se denomina visión de estadista. La misma visión por la que se decidió que los Principia se podían cubrir, la misma que dictó que los cubos de la muralla eran un estorbo para el tráfico, la mismita con la que hace unos años estuvo a punto de construirse (otra vez) en la muralla de Ruiz de Salazar, ese ojo de halcón que ahora levanta un horror a la puerta de Frómista. ¿Quién paga después los platos rotos? Pues el contribuyente, porque como el dinero no es de nadie, pues qué mejor que tirarlo, quemarlo al tiempo que se dilapida el patrimonio de todos.

Por eso salió hace unas semanas la ministra diciendo que el problema de la A-60 no era la pasta sino de qué manera gastarla para salvar el escollo del gran yacimiento asturromano. Parece que ya se ha llegado a una salida de consenso con la Junta. Eso fue (también) lo que dijo Ana Pastor, que se estaba trabajando con los técnicos de Valladolid. Pues el resultado de tanta materia gris reunida ha sido quitar el talud y sustituirlo por un puente.

Puede que haya alguno que crea que el objetivo de trabajar en común es tenerlo todo más o menos cerrado para evitar sorpresas, que lo que quieren ministra y ministrines es ganar tiempo. Pero puede, voy a hacer un juicio de intenciones, que la razón última sea mostrar a los leoneses que esta vez sí había voluntad política (dinero, no tanto), mientras se cuenta con que alguno de los ‘montaraces’ de siempre se interponga en la autovía hacia el progreso. Luego, siempre podrán decir que los leoneses tenemos lo que nos merecemos...

Cargando contenidos...