La opinión del lector
España y la Europa
de la señora Merkel
E s probable que un país con una economía rica necesite que a su alrededor tenga países que necesiten de su riqueza. Alemania, con la señora Merkel a la cabeza, está consiguiendo el propósito de que los demás países de Europa tengan una dependencia de ella; unos dependencia política y otros económica.
España, cuando entró el Gobierno del señor Rajoy se asoció rápidamente e incondicionalmente a la política establecida de la señora Merkel, sin mirar, ni sopesar los pros y los contras de esa política que nos iban a imponer, y que ahora estamos pagando la mayoría. Por poner un ejemplo de lo sumisos que nos consideran los países más ricos, Estados Unidos ha alabado siempre las políticas de austeridad del Gobierno, mientras que los periódicos económicos americanos decían lo contrario, y resulta que el señor Obama hizo justo lo contrario para levantar su economía; es decir, en vez de recortar los presupuestos en materia social y de inversión, aumentó el gasto público para realzar la economía, así consiguió disminuir el paro y aumentar la recaudación. Pues la política que quiere imponer la señora Merkel es justo lo contrario, creando dos Europas, una la del Norte, viviendo de los intereses de los del sur, y otra la del Sur sometida a las políticas de austeridad.
Ahí están los resultados del «austericidio» que nos han impuesto: La deuda pública aumentó en un 25%, es decir, en tres años creamos una deuda de más de 300.000 millones de euros, o dicho de otra manera, bastante más del total de la deuda griega, subimos la tasa del paro al 26%, se recorto la Sanidad, la Educación, los servicios sociales, la Administración, aumentó la pobreza en un 50%, bajó la recaudación… así podíamos seguir. Lo peor de todo este asunto es que el rescate bancario no ha servido para reactivar la economía, sino para que el país esté a la cabeza de la desigualdad; me explico, la banca con ese dinero lo que hace es comprar deuda pública, o invertir en mercados bursátiles y grandes empresas, mientras a las pymes y las familias no les dan financiación. Ahora algunos políticos se sorprenden que Grecia les haya hecho frente, incluso Bruselas y la mayoría de países de Europa escucha, bueno, exceptuando Alemania y España. Creo que no necesitaríamos tantos gobiernos, con que gobierne la señora Merkel en toda Europa llega. Decía un premio Nobel de Economía —que supongo que algo sabrá— «El problema de Europa es Alemania, no Grecia»: Joseph Stiglitz.