EDITORIAL: Control necesario en el censo
El problema de los censos que irreales en puntos del mundo rural no es nuevo. Desde la Transición en todas las elecciones municipales se han repetido las quejas y las denuncias por las operaciones sospechosas para decantar los resultados en unos lugares donde apenas unas decenas de votos deciden concejales o incluso alcaldías, y de un modo más evidente presidencias de juntas vecinales.
El que el Estado actúe y disponga de fórmulas para combatir este problema debe verse con normalidad. Afortunadamente el sistema tiene herramientas para defenderse de los tramposos. Es positivo que se actúe con controles y con decisiones que persigan los abusos.