La opinión del lector
Referente... querido Pedro
H e de confesarte que, cuando saliste elegido secretario general del PSOE, percibí una bocanada de aire fresco que me hizo alimentar muchas expectativas y no menos ilusiones en torno a la regeneración política en general y del socialismo en particular.
Pero cuando, el 14 de julio de 2014, manifestaste, en una entrevista, que tu referente era Felipe González se me fundieron todos los esquemas.
Alguien que dice públicamente (en plena crisis) que, con la pensión vitalicia que cobra como ex presidente no le llega ni para papel de oficina, no puede ser referente de nada, ni de nadie. Quien manifiesta (con la que está cayendo) que se va del consejo de administración de una empresa, cuyo puesto ocupa por los favores que siendo presidente le hizo a la misma, por que se aburre, no puede ser referente de nada, ni de nadie.
Aquel que condena, públicamente, los escraches hechos a políticos y/o poderosos porque afectan a sus niños y no alza ni una sola voz en pro de los cientos de niños desahuciados y en situación de extrema pobreza, no merece ser referente de nada, ni de nadie.
El que se pasea por las costas, frente a urbanizaciones de lujo, en la cubierta de yates fumando cohibas, ostentosamente, no merece ser referente.
El que se preocupa tanto por los Derechos Humanos en Venezuela e ignora olímpicamente lo que se produce en España, o en Arabia Saudí por sus amigos los jeques, es ofensivo que pueda ser referente.
Quien pide una gran coalición con el PP para salvar a España de las hordas «judeo-masónicas» que amenazan con destruir la «democracia», no merece ser referente.
En definitiva, alguien, cuyas intervenciones públicas se cuentan por meteduras de pata y ofensas a la inteligencia, no puede ser referente.
Como advierto que andas escaso de referentes te sugiero dos: uno que hace tiempo nos dejó y que seguro te resulta familiar, Pablo Iglesias Posse y otro vivo y de rabiosa actualidad, José Alberto Mujica Cordano.