OPINIÓN
EDITORIAL: En el caso de las preferentes se debería aclarar lo ocurrido
En la actual crisis que va mucho más allá de los meramente económico y financiero, se ha generalizado una sensación de impunidad. Probablemente no sea cierta. Pero se ha utilizado en mensajes populistas lo de que las cosas existen pero al final nunca se acaba por descubrir y castigar a los culpables. Y en ese contexto habrá que evaluar hasta qué punto resultan dañinas determinadas decisiones judiciales. Evidentemente son totalmente legítimas y seguramente ajustadas a Derecho. Pero resultan como mínimo sorprendentes porque si se aplica la pura lógica parece inconsistente que se pueda estar hablando de una auténtica cascada de sentencias judiciales por un asunto con miles de ciudadanos afectados a los que se les están devolvieron miles de millones pero en realidad sin que exista ningún responsable.
Lo ocurrido con las preferentes y con los distintos productos bancarios ha generado un daño inaceptable a miles de afectados, al propio sistema bancario y en general a una sociedad que mira hoy con mucho más recelo hacia todo lo relacionado con las finanzas. Y parece que esa misma Justicia, que sí da la razón directamente a los afectados, debería investigar el origen de esa situación, quiénes permitieron que se generase un daño a miles de personas que en ocasiones incluso acabaron perdieron los ahorros de toda su vida. Por el camino quedan también acciones dirigidas directamente al engaño a los afectados como esas posibilidades de obtener una mínima parte de lo invertido a cambio de renunciar a todo tipo de derechos.
Ahora la Audiencia Nacional ha decidido archivar la causa contra quienes gestionaron desde Caja España y Duero todo aquel escándalo. Probablemente será legal pero como mínimo sorprende que una vez más se pueda transmitir esa terrible y dañina sensación de impunidad.