Diario de León
Publicado por
julia navarro
León

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P ues sí que están enfadados en el PP. Por más que oficialmente intentan quitar hierro a la irrupción de José Mª Aznar tirando de las orejas a los dirigentes del partido. Lo divertido es que desde Génova 13 se dice que Aznar es tan sólo un militante destacado. Ja, ja, ja... Aznar es nada menos que ex presidente de Gobierno y tiene predicamento en amplios sectores del PP, así que no cuela que intenten rebajar su «peso» político.

Aznar se ha dejado oír con un comunicado echando un rapapolvo a su partido y de paso al presidente de Gobierno, su compañero Mariano Rajoy, recordando que el PP lleva perdidas las últimas cuatro convocatorias electorales, y que algo debe de estar haciendo mal e insta a que se pongan las «pilas».

En el PP creen que la irrupción de su ex jefe es totalmente inoportuna, y algo de razón tienen. Justo en este momento en que el PP ha sufrido un duro revés con el resultado electoral de Cataluña lo que menos necesitaban en Génova 13, y no digamos en La Moncloa, es que viniera uno de los suyos a echarles la bronca y sacarles los colores. No es que el ex presidente no tenga razón en algunas de las cosas que reprocha a su partido, es que el momento que ha elegido no puede ser menos oportuno. Ha sacado los colores a Rajoy y compañía y, queriéndolo o no, ha puesto en cuestión el liderazgo del presidente. Las cosas como son, en los últimos meses se habla, y mucho, sobre si Rajoy no debería de haber dado un paso atrás permitiendo la renovación de su partido. Gestionar la crisis le ha «quemado» por más sea una realidad que la crisis ya se está superando y que las cosas van a mejor. Pero los años pasados han sido difíciles, muchos ciudadanos se han quedado en la cuneta y las decisiones del Gobierno no han sido ni explicadas ni entendidas. El PP no es el partido que en estos momentos concite más simpatía y su presidente mucho menos.

Es verdad que Rajoy ha hecho un esfuerzo «renovando» parte de la estructura del PP y colocando en primera línea a dirigentes como Javier Maroto, Casado, etc, pero la cuestión es si es suficiente o por el contrario la renovación le debería de alcanzar a él mismo.

Aznar ha metido el dedo en unas cuantas llagas y ya digo que eso ha sentado en el PP como una patada en las espinillas. Es lo que tienen los ex presidentes que de vez en cuando se olvidan que sólo son jarrones chinos.

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