Diario de León
Publicado por
paco balado
León

Creado:

Actualizado:

A unque los atentados de París y sus consecuencias han trasladado a un segundo plano mediático la contienda electoral del próximo 20-D, lo cierto es que las tenemos a la vuelta de la esquina y van a suponer, de acuerdo con la opinión demoscópica generalizada, un cambio radical del panorama político español tal y como lo conocemos desde los años ochenta del pasado siglo.

En este tiempo de crisis profunda, reformas imprescindibles y expectativas de mejora, es previsible que, en términos políticos, se produzca una oscilación desde la más amplia mayoría parlamentaria ostentada nunca por el Partido Popular a una situación en la que la aparición de los llamados «partidos emergentes», va a implicar que la conformación de una mayoría que respalde la acción del Gobierno se antoje cosa de, al menos, dos partidos. Esta implicación de más de un partido de carácter nacional en el Gobierno abre, sin duda, escenarios novedosos en España.

En 2011, el Partido Popular obtuvo en León sus mejores resultados del ciclo histórico, en porcentaje que no en número total de votos, secundado a bastante distancia por el PSOE. En esta provincia, a diferencia de otros lugares más poblados o con más presencia «emergente», el PP aspira a repetir resultado, aunque sea con bajada de votos y porcentaje y el PSOE, parece conformarse con un resultado similar al de hace cuatro años. El liderazgo político popular resulta claro a pesar de la crisis del carbón y es que, en ese apartado, la rémora socialista del famoso decreto de 2010, que lleva la firma de un leonés, es casi más difícil de explicar que la gestión del ministro Soria.

Pronto veremos si la fuerza de Ciudadanos es capaz de materializarse en algún diputado o sus previsibles miles de votos se quedan sin representación. El llamado voto útil suele ser, en León, la opción final del electorado. Está por ver que se rompa la tendencia habitual en unas elecciones generales. Es justamente ahí donde está la gran incógnita de estos comicios en la provincia.

Podemos, que obtuvo un estimable resultado provincial en las elecciones autonómicas del pasado mes de mayo, parece desinflarse. Conflictos internos, poca definición ante los problemas concretos y deficiente implantación territorial, más allá de círculos urbanos de escasa entidad, hacen que sus expectativas sean más limitadas. El resto de opciones minoritarias no cuentan, con el actual sistema electoral, con pasar del mero testimonio.

Todo ello lleva a pensar en una situación de reparto de escaños, que no del total de los votos que se emitan, similar a la actual, aunque la irrupción de Ciudadanos y, en menor medida, de Podemos puede resultar una sorpresa. Las coyunturas nacionales e internacionales, sobre todo el desafío soberanista catalán, tendrán también su influencia entre nosotros. Jugamos en clave nacional y nos la jugamos como país. En poco más de tres semanas, la solución.

tracking