La opinión del lector
Sobre el rey mago
negro|musulmán en nuestra cabalgata
E l día que saltó en los medios la polémica ante el rechazo a incluir en la cabalgata un negro musulmán, ya me extrañó. Pero cuál no sería mi sorpresa al descubrir que el tal negro musulmán era Lo, mi gran y viejo amigo Lo. No recuerdo ni cómo lo conocí, pero hace más de 20 años, cuando iniciábamos las actividades de Intermon en León y yo era la coordinadora. Estuvo muchos años colaborando como un voluntario más —y por supuesto sin cobrar nada— en muchas actividades y sobre todo en las más costosas y pesadas, porque él era el único de todos nosotros que tenía una furgoneta
Hemos seguido viéndonos, no tanto como a los dos nos gustaría. Pero sí que puedo decir que hemos comido, bebido, trabajado y reído mucho juntos. Y que, por supuesto, jamás se nos ocurrió a ninguno preguntarle por su religión ni a él por la nuestra. En verdad que existe el peligro de radicalización islamista, pero visto lo visto, también crecen los fanatismos cristianos. Y aún no he conocido a nadie con una fe profunda y al mismo tiempo verdaderamente inteligente que caiga en esos extremos, sea del color y la religión que sea. Y mira que he vivido años en países distintos y conocido a gente de todos los pelos, colores, estratos sociales y credos.
Volviendo al tema de Lo:
a) al margen de donde nació —no recuerdo si en Nigeria o Camerún—, a estas alturas, ha pacido aquí tanto que ya es de León.
b) lo más superficial del tema: ¿no es infinitamente más lógico que salga un negro que un blanco pintado de negro?
c) Puestos a defender la pureza de las tradiciones, los Magos que fueron a Belén adivina que credo practicaban, pero seguro que no eran ni cristianos ni musulmanes porque como tales religiones aun no existían.... y por lo demás, ¿os imagináis a María, a José o al Niño poniendo problemas de ese tipo?
Paso olímpicamente de las polémicas, este año, entre magos o magas y carrozas más o menos laicas puesto que vivimos en una sociedad muy plural y nunca lloverá a gusto de todos. Pero de lo que estoy absolutamente segura es de que no resulta nada cristiano excluir a un musulmán en cualquier fiesta de Navidad. Podéis preguntárselo a Dios. Al Dios de todos.
Es hora de cambiar
las reglas
P asadas las fiestas navideñas en las que un toque de humanidad y nostalgia pareciese hacer al hombre más humano, éste vuelve a su ‘conciencia cotidiana’ reseteando todo abismo de ésta. Todos nos hemos vacunado ante imágenes que superan la ficción más terrorífica, con un bombardeo continuo de noticias que desinforman y confunden verdades con mentiras. Esta estrategia siniestra da resultado, y millones de personas anestesiadas permanecen impasibles sin distinguir la realidad de la ficción. Esto me recuerda una frase que me dijo una vez alguien: ‘el mayor logro del demonio o del mal es que todos crean que no existe, así puede actuar a sus anchas’.
¿Y qué mayor mal puede haber que el que un niño tenga que comer tierra para soportar el hambre? ¿Qué se nos pasa por la cabeza cuando tras esta imagen vemos supermercados tirando toneladas de comida? El problema de la desigualdad está en el corazón de la humanidad, es un problema de amor, de amor universal. La cuestión es: ¿cuándo dejamos de amarnos los unos a los otros?; ¿cuándo decidimos que una parte del mundo tenía que sufrir irremediablemente y sacrificarse a su peor suerte?
El amor universal es ese faro en el mar que impide que los barcos pierdan el rumbo, es una luz brillante e inconfundible que nos recuerda que no estamos solos. El libro El Principito, nos lo muestra con esta sabia frase: ‘Sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos’. En el momento en que despertemos y recordemos cuál es nuestra misión en la tierra, gravaremos para siempre en nuestra mente las palabras compasión, solidaridad, e igualdad; son palabras que han logrado lo que se creía en tiempos pasados imposible. Sólo entonces saldremos de nuestro letargo y este mundo convertirá la desigualdad en un mito. Ha llegado el momento, es hora de cambiar las reglas.