TRIBUNA
La situación de la pesca en los ríos de León
S oy pescador desde que tengo uso de razón y quiero hacer un análisis de la evolución de la pesca desde que me alcanza la memoria. La voy a dividir en dos partes, la primera hasta la gran mortandad de truchas allá por los años 70 —que fue el comienzo de lo mal que está la pesca ahora— y la segunda parte a partir de esa mortandad.
Cuando era niño, se pescaba con toda clase de artilugios como trasmallos, tiraderas, redes de todas clases, se pescaba a mano, a rejaque, con nasas, cuerdas durmientes y con toda clase de cebos y no se acababan las truchas ni los peces. Hay que tener en cuenta que en todos los pueblos y en casi todas las casas había una red. Muchas familias vivían de la pesca y si se sacaban muchos peces al año siguiente había igual o más, y muchos se preguntarán cómo es posible eso e incluso dirán que es la causa de que ahora no haya truchas, pero nada más lejos de la realidad y lo vamos a ir analizando a continuación.
Vamos a empezar por los ríos y de ellos por los ríos nodriza, en este caso son Esla, Porma, Órbigo, Luna y Sil. Todo animal salvaje tiene su hábitat y la cantidad de individuos que hay depende de la comida disponible, y da lo mismo que protejas una especie o no, acabará desapareciendo si desaparece su hábitat. Y si la especie prolifera mucho no habrá depredadores y se producirán enfermedades y mortandades.
Los ríos nodriza entonces estaban prácticamente sin tocar, salvo algunas presas de riego que incluso les venían bien pues reducen la velocidad del agua y sirven de refugio para las truchas y demás peces. En la mayor parte de su curso había toda clase de peces: barbos, bogas, escallos y demás minitallas, y mucho caracolillo que a las truchas les gusta un montón.
Recuerdo lugares como el puente de Valencia de Don Juan, en Benamariel, por debajo del Puente Paulón en La Bañeza y Cebrones del Río. Había tal cantidad de truchas que cuando llegaba la época del desove y empezaban a remontar los ríos era un espectáculo.
Todo esto convirtió a León en un paraíso de la pesca de la trucha a nivel internacional. León era más conocido en el mundo por la pesca que por la Catedral siendo ésta una maravilla. Recuerdo ver salir cuadrillas de pescadores pertrechados del Hostal de San Marcos y del Hotel Conde Luna y del resto de hoteles. Además, daban vida a los pueblos ribereños, donde bares, restaurantes y pensiones podían vivir al menos durante la época de pesca. Pero ahora han tenido que cerrar y muchos se preguntarán cómo hemos llegado a esta situación y los administradores del río (no doy nombres para que cada cual ponga el que crea) piensan que la culpa es de los pescadores y nunca de ellos por supuesto.
Debemos analizar por qué hemos llegado a esta situación actual. La pesca ha caído en picado por diferentes intervenciones de los administradores y en el río, algunas de las cuales eran inevitables, como la creación y explotación de los pantanos, aunque han hecho mucho daño a la pesca. Pero había otras que sí eran evitables y que sin embargo se hicieron.
El primer error que se produjo después de la mortandad fue la creación de la piscifactoría de Vegas del Condado y la puesta en funcionamiento de la pesca eléctrica. Por aquel entonces había una asociación de pescadores —hoy desaparecida— que se opuso a su creación. La regeneración debía hacerse con el acondicionamiento cuidado y la protección de las zonas de desove. Donde vivo conocí doce o catorce fregones, algunos con más de doscientas truchas, hoy quedan dos y vigilados desde los árboles por los cormoranes.
Pensaron que con sacar truchas del río con la pesca eléctrica y llevarlas a la piscifactoría y ordeñarlas eso sería un chollo pero no pensaron que son truchas salvajes y se les morían todas. Al lado de la piscifactoría hay una zanja con toneladas de truchas enterradas y entonces a alguno se le iluminó en el cerebro la bombilla y pensó: ‘traemos unas truchas, creo que alemanas, que esas no se mueren y ya está, como si no fuera bastante con el lucio, lucioperca y cangrejo señal (por cierto metido con nocturnidad y alevosía en contra de todas recomendaciones y ahora los quieren eliminar, muy bueno eso) y demás especies introducidas.
Las truchas y todos los salmónidos tienen un GPS en el morro y por eso cuando llega la época del desove emigran río arriba buscando cauces pequeños y arroyos y es posible que sea donde nacieron, por eso las truchas alemanas que trajeron venían con el GPS mal, traían los mapas de Alemania y se veían muchas truchas desesperadas, buscando la palangana donde nacieron. Por eso ya no se ven las procesiones de truchas subiendo por los ríos como hacían por el Curueño, aunque también tienen mucho que ver las máquinas que meten en el río y lo dejan como un canal de riego.
Con los pantanos, cuando tiene que venir mucha agua y fría que es en invierno viene poca y más caliente y en verano sueltan el pantano y baja mucha y muy fría. Los ríos que no tienen pantano no tienen esos problemas pero se abastecen de éstos, y a la larga también les afecta además de todas las perrerías que les hacen. Hace años, cuando el río se desmadraba y se salía para alguna finca, se ponían unos gabiones de piedras. Ahora meten máquinas y dejan el río como una autopista de peaje tapando pozos y haciendo escolleras de piedras, que en vez de frenar la velocidad del agua la acelera y convierte el río en un canal de riego.
Y ahora, en los tiempos modernos, llega la pesca sin muerte, la prohibición de usar toda clase de artes, etc, etc...
Vamos a empezar por lo que buscan con tantas prohibiciones, y en mi opinión lo que pretenden es convertir la pesca en León en algo elitista. Por eso quieren echar a la chusma de los ríos, así no molestan a los señoritos y eso empieza por declarar a la trucha de interés preferente y así poder manipular todo amparándose en eso porque si la declaran protegida tienen que prohibir su pesca y eso les deja fuera juego. Así, poco a poco, van dando una vuelta de tuerca tras otra hasta conseguir lo que quieren, por ejemplo la pesca sin muerte. Si se piensan que con eso va a haber más truchas están equivocados. La experiencia dicta que tras implantarla en algunos tramos eéstos tienen menos truchas, pero con eso quitan a mucha gente del río, porque a la vez te prohiben pescar con toda clase de artes, algo que no tiene razón de ser porque si es sin muerte da lo mismo que lo pesque de una manera o de otra.
Esto tiene sentido si lo que quieren es que solo pesquen los que se puedan permitir comprar un equipo de mosca, tener medios para desplazarse, pagar cotos caros, que más adelante darán otra vuelta de tuerca y en vez de a 20 euros serán a 30, y así poco a poco irán echando pescadores del río, quedando solo los privilegiados. Si comentas algo te dirán que tienes los Ares donde puedes llevarte dos truchas y no te cuesta nada. Pero eso tiene trampa. Llamas por teléfono y te dicen que está todo cogido y vas al río y resulta que solo hay cuatro pescadores de los 20 que tenía que haber y tú, que vives a la orilla del río, no puedes salir a pescar. ¿Qué pasa si no tienes teléfono ni Internet y no tienes medios de desplazamiento o medios económicos y vives en un pueblo apartado? Pues te tienes que aguantar.
En resumen: si tienes dinero puedes pescar con muerte o como quieras, y sin que nadie te moleste. Si en un coto merman las truchas siempre pueden meter los cables en lo libre sin muerte y echar las truchas en el coto con muerte. Eso es lo que tenemos mientras lo aguantemos.