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A media luz
A dos velas. Así estamos y así vamos a tener que seguir bastante tiempo, aunque no era lo previsto, ni mucho menos. El 10 de julio último (hará ocho meses el jueves) el Ayuntamiento dio a conocer a bombo y platillo su proyecto para modernizar el alumbrado público mediante la utilización de tecnología led de bajo consumo, lo que le permitiría rebajar la factura municipal un 70%.
Tal proyecto no pudo sino recibir beneplácitos, por cuanto aumentaría la intensidad lumínica en las calles y a un menor coste, así que miel sobre hojuelas. A nadie se le escapaba que este proyecto necesitaba gran inversión. En 11 millones lo cuantificaron y también nos contaron que 7 de ellos se solicitaban al Somacyl, dependiente de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, y los otros 4 al Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (Idae) del Ministerio de Industria. Claro que ese dinero debería devolverse a razón de casi un millón de euros anuales. El primero sería de carencia y las restantes cuotas estarían dentro del presupuesto, ya que se cubrirían y todavía sobraría dinero respecto al presupuesto de alumbrado de cualquier año anterior. Así que por el mismo precio modernizaríamos la iluminación y doce años más tarde se notaría en ese 70% la rebaja de la factura eléctrica.
Por ahora todo se queda en un bonito cuento de la lechera, porque han pasado ocho meses y no hay nada de nada, aunque entonces se dijo que como muy tarde para el otoño (no especificaron el año) estaría cerrada la financiación. No ha sido así y el tiempo sigue pasando, la factura es un 70% más alta de lo que tendría que ser y las calles continúan oscuras. O sea, que aquí no ha pasado nada, pero en su momento se vendió como un proyecto fetén, lo que era importante teniendo en cuenta que no hacía ni dos meses que había nueva corporación, y así se daba sensación de trabajo y buenas ideas. La realidad ha demostrado que por ahora el considerado primer gran proyecto del mandado sigue siendo sólo eso: proyecto.
Seré antigua en lo de los anuncios. Pero prefiero que me digan una vez «Hemos hecho esto» a cien «Vamos a hacer esto». Nos venden tantas motos que ya no caben por las calles...
Así que seguimos a dos velas de luz y de dinero.