EDITORIAL: Reconocimiento a la Democracia y a San Isidoro
San Isidoro es un elemento clave en lo artístico, en lo religioso, en lo cultural y también en la historia política mundial. Su claustro acogió en 1188 un momento clave en la evolución hacia la Democracia con el primer acceso del pueblo a un parlamento. La Unesco ha reconocido este acontecimiento como fundamental y en pocos días se producirá un gesto al volver a convertir la basílica leonesa en sede de la voluntad popular expresada en la reunión de un Parlamento en sus centenarias dependencias.
Hace algo más de un año tuvo lugar en San Isidoro una reunión de presidentes de cámaras autonómicas que sirvió de reconocimiento a ese papel clave que tuvo San Isidoro. Y ahora desde las Cortes de Castilla y León se realizará un gesto sin precedentes al trasladar a su claustro —si la lluvia así lo permite— el primer Pleno ordinario de este parlamento que tiene lugar fuera de su sede habitual.
Para León y para San Isidoro será un momento muy notable, y también para todos aquellos que creen en la importancia de la palabra y el parlamentarismo en la estructuración del Estado y la sociedad. La basílica se merece un protagonismo creciente en la historia de la democracia. Y desde Castilla y León se está potenciando porque como explicó ayer la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, San Isidoro forma parte del patrimonio «de todos» en la provincia, en la Comunidad e incluso en España y Europa.
El 4 de mayo todos los procuradores de las Cortes acudirán a la ciudad para recibir el informe del Procurador del Común. Se pone aún más de manifiesto el legado de aquella ‘Curia Regia’ en la que se dio voz al pueblo. El acontecimiento merece todos los reconocimientos. Sería empobrecedor apostar ante un hecho así por atrincherarse tras muros arcaizantes.