EDITORIAL: Abrirse a Europa para no perder el tren del progreso
Los consejeros de Fomento de Castilla y León, Galicia y Asturias y las autoridades portuarias de Portugal dieron ayer en Ponferrada el visto bueno a un documento esencial para fomentar el transporte de mercancías en el Corredor
Atlántico. Ese master plan prevé 72 actuaciones en infraestructuras para fomentar el transporte intermodal de mercancías y logística entre la macrorregión formada por el noroeste peninsular y el centro-norte de Europa. Algunos de los puntos recogidos en el texto son potenciar la alta velocidad, la electrificación o señalización de varios itinerarios de la red ferroviaria convencional, el impulso de las grandes plataformas logísticas de León, Valladolid y Miranda de Ebro, el puerto seco de Bilbao y el centro logístico de Ponferrada, que este año recibirá de la Junta para su avance medio millón de euros que inicialmente no estaban previstos.
El objetivo último es desarrollar ese plan de comunicación y la estrategia que permita definir cuáles son los ejes logísticos de transportes, las redes y servicios más importantes que deberán impulsarse desde todos los niveles, partiendo de una argumentación sólida que garantice la financiación nacional y europea. Los enlaces ferroviarios con sus plataformas logísticas son fundamentales para abrir vías eficaces que posibiliten conectarse como macrorregión a través de los grandes corredores europeos precisamente para no perder el tren del progreso. En ese sentido parece prioritario avanzar en el proyecto de la autovía que conectará Ponferrada y Orense, si bien es cierto que, aun siendo importante ese vía de comunicación entre ambas comunidades autónomas, quedaría inicialmente relegada la Ponferrada-La Espina, también históricamente reclamada.
La reunión de Ponferrada debe ser el punto de partida para impulsar un proyecto común de gran interés para un amplio territorio peninsular y del que en buena medida dependerá el desarrollo económico futuro de esta macrorregión que, si algo ha conseguido ya, y no es poco, es hacerse oír ante Europa con una sola voz.