cartas al director
León internacional
H ace unos días fui intervenido en el Hospital Universitario de León, en el área de cirugía cardíaca, y en los días posteriores a la intervención pensaba por qué se conocería hoy más a León.
Probablemente si se hiciera una encuesta y se preguntara por qué se conoce más hoy a León, algunos contestarían que por su catedral, otros que por su arte, otros quizás respondieran por el Camino de Santiago, y desconozco qué número contestaría que por su equipo de cirugía cardíaca.
Creo que todo León debiera sentirse muy orgulloso del prestigio que ha conseguido a nivel mundial su equipo de cirugía cardíaca, y ser un motivo de gran satisfacción para todos esta realidad.
Contar con un equipo de profesionales de esta talla que en pocos años han logrado posicionarse como referente de la especialidad a nivel internacional, no es algo que pase todos los días y menos en una comunidad con muchas limitaciones, demasiado victimismo y bastante mediocridad como la nuestra (Castilla y León).
No mencionaré un solo nombre para no olvidarme de nadie, (sería muy injusto), pero conseguir que un líder haya cohesionado un equipo y que a lo largo del tiempo se mantenga la actitud, autoexigencia, ilusión, confianza, espíritu de superación y buscando siempre la excelencia no son tareas fáciles; pero vosotros lo habéis conseguido.
Seguid en esta línea y que todos estos valores que han hecho posible que estos logros se os reconozcan en todo el mundo, permanezcan en el tiempo y sigan dándonos a todos grandes alegrías y satisfacciones. Un fuerte abrazo para todo el equipo.
Angel Santo Domingo Alcalde. burgos
Colau y sus medias tintas
D os jóvenes pertenecientes a la asociación Barcelona con la Selección, han sido agredidas por cinco encapuchados, mientras difundían la instalación de pantallas gigantes en la ciudad para el seguimiento de los partidos de España en la Eurocopa. La alcaldesa Ada Colau se ha apresurado a calificar el acto de «inaceptable» y a asegurar que Barcelona es una ciudad «de libertad y respeto que rechaza toda violencia». Lo cierto es que resulta difícil encontrar una relación causa-efecto y enmarcar la acción en algo distinto a un aislado episodio de odio irracional protagonizado por unos cuantos. Pero lo también cierto es que desde determinadas instituciones políticas catalanas, con más frecuencia de la deseable, se alientan sentimientos anti-España que bien pudieran ser el germen de casos como el presente. Colau acierta denostando la violencia, pero no debe olvidar que su ayuntamiento sigue negándose a permitir que se instalen pantallas gigantes en la vía pública. Y es que la delgada frontera existente entre la «libertad y el respeto», el menosprecio a los símbolos estatales y la exhortación de los rasgos identitarios, en aquellas comunidades autónomas que poseen idearios nacionalistas, debiera hacer recapacitar a sus representantes públicos al objeto de evitar que alguien pudiera espetarles en el futuro «de aquellos vientos, estas tempestades». Pues el principal problema, según los agresores, era ser «putas españolas».
LUIS ALBERTO RODRÍGUEZ ARROYO. SANTO TOMÁS DE LAS OLLAS