La Céltica
La excelencia siempre acaba siendo rentable y, precisamente por ello, La Céltica es una embajada de refinamiento en el barrio del Cid por el encanto del establecimiento y las buenas maneras de unos camareros que sirven material del bueno. Tiempo atrás, Gonzalo emprendió la aventura de conocer los secretos de los mejores cerveceros y cervecerías de Europa, y al tiempo degustar y valorar los distintos sabores y aromas de tan mágico líquido. Su deseo era crear en León un lugar distinto y muy especial, que no existía por entonces, donde el público local pudiera disfrutar de una bebida cantada desde la antigüedad por los poetas y elegida para su mesa por distintos dioses. Y así fue, pues en 1991, hace ahora 25 años, fundaba La Céltica, un lugar de encuentro y tertulia en el que se practica el noble arte de vivir y forma parte principal de los hábitos lúdicos ciudadanos. Aquí, al amparo de La Céltica, llegó de improviso Salomé. ¿O acaso fue concebida por Gonzalo y su mujer Charo, de Sharon Art, para ella?
Toda finura y cortesía en el trato, tan joven, bella y dulce muchacha suele echar una mano a su padre meciendo con mano suave el chorro de dorado líquido al caer sobre la jarra de cristal. Aunque su destino no sea éste, sino que va para jurista de postín en el difícil ejercicio del foro. También su hermano Enrique, experto micólogo, entre otros saberes, ayuda en eso de escanciar cerveza cuando la situación se pone cruda y lo requiere. Suelo ir a La Celtica en busca de Pepín Muñiz, que allí recibe en su despacho improvisado desde 1991, enfrascado entre libros y legajos. Amparado por sus paredes ha protagonizado algunos de sus más sonados escándalos, como aquella ocasión en la que afectado por la psicopatía del besuqueo se encerró con una novia en el servicio hasta ser rescatado dos días más tarde por Protección Civil. Hemos convertido en norma de obligado cumplimiento que, cuando acudimos a algún evento literario o cultural, el punto de partida se localiza en la amigable y acogedora Céltica, toda una institución en lo más divertido de la vida local.