Diario de León
Publicado por
MARINERO DE RÍO. EMILIO GANCEDO
León

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Y he aquí de regreso, señores, la época de los grandes saurios. Parece que al final su estirpe logró sobrevivir a hecatombes y matanzas, a maremotos y diluvios, y sin apenas darnos cuenta de cómo ha sucedido, están de nuevo entre nosotros con renovadas ansias de enseñorearlo todo, de aplastar o amedrentar al resto de seres y de barrer el aire con sus bramidos. Bienvenidos, y esto no es una ficción, a Parque Jurásico.

Se adivina una época dura y bestial. La ley del más fuerte. Una vuelta a esa era Mesozoica que debió de ser algo así como la Edad de Oro de nuestros neoliberales más acérrimos, especie de tiranosaurios rex encaramados a sus algoritmos y a sus hojas de cálculo, con la dentadura roja a base de hincarla en nichos de negocio, depredadores de recursos, un instinto especializado en la ideación de necesidades fraudulentas.

En la novela de Crichton eran científicos y negociantes quienes estaban detrás de la reanimación de esas criaturas ciclópeas. Hoy lo están masas innumerables que, a pesar de vivir con un nivel de confort al que jamás se acercaron sus antepasados, se sienten engañadas y traicionadas por gobernantes y publicistas: el paraíso de la hipoteca fácil, el cochazo y el veraneo entre palmeras no estaba a la vuelta de la esquina. Allí les sorprendió más bien un callejón oscuro de paro, desintegración social, despoblación agraria, utopías desmembradas y pérdida de identidades. Nos han estafado, se dijeron, como los milenaristas del medievo, y con ayuda de brujos y augures convocaron y sacaron de su abismal sueño a las pavorosas bestias que hoy caminan por el mundo.

No son escamosos ni cuellilargos, llevan corbatas y gemelos de oro, pero también los saurios de hoy abogan por tronar para infundir espanto, defender territorios con la vida y no dejar levantar la cabeza al diferente, al débil, al contrincante y al otro. Como los pequeños mamíferos de antaño, muchos habrán de afrontar una existencia soterrada o superviviente. Esperando al meteorito que nos libere de esta nueva ola de fascismo o dedicándose a guerrillearles los tobillos y a establecer las necesarias alianzas que nos hagan olvidar aquella mañana en que, cuando despertamos, Trump seguía allí.

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