Publicado por
el gallo
León

Creado:

Actualizado:

El atril sobre el que clama en sus mítines Marine Le Pen lleva escrito un lema impresionante: «En nombre del pueblo». En nombre del pueblo, la peligrosa activista xenófoba y racista postula el aislamiento de Francia y su salida de la UE, la ruptura de la Otan, el cierre de fronteras a todos los extranjeros, la enconada persecución policial de la inmigración ilegal, la creación de un impuesto a los no franceses que trabajen en Francia y, en suma, un patriotismo económico que podría resumirse en ese eslogan que parafrasea otro de Trump: «Los franceses, primero». Escudarse en el pueblo para impulsar las más bajas pasiones, los egoísmos más primarios, las reacciones a la defensiva que pasan por la eliminación del competidor es una gran bajeza moral. Porque el papel del líder democrático es potenciar los grandes valores que dan vida a la convivencia democrática, a la tolerancia y al respeto. El populismo de quienes se arrogan el papel de intérpretes de la voluntad popular es detestable, tiene que ser denunciado con claridad y combatido con todas las armas dialécticas que la democracia proporciona.

Cargando contenidos...