al trasluz
Con seny leonés
Si el señor Puigdemont hubiese preguntado antes no habría soltado en Harvard que el parlamentarismo europeo nace en Cataluña, «incluso antes que en Inglaterra». Claro que lo importante es a quién preguntas, porque doña Marta Ferrusola no cuenta como fuente fiable. El alcalde de León, Antonio Silván, le ha escrito una carta aclaratoria. Una misiva irreprochable en sus argumentos, avalados por la Unesco. No ha contestado con un chauvinista contentos de ser de aquí, sino con un sobrio ejemplo de buenas formas diplomáticas: «Quisiera aprovechar esta ocasión igualmente para invitarle a conocer in situ esta realidad de la que los leoneses estamos profundamente orgullosos. Yo, personalmente, me comprometo a mostrarle los lugares y hechos que ocurrieron en aquel año de 1188». Habrá quienes hubiesen preferido que desde el Ayuntamiento se le declarase persona non grata. Por fortuna, nuestro honor territorial se rige por otros parámetros. Aquí hasta tenemos leoneses del Barça. En las Cortes autonómicas también ha causado perplejidad la aseveración del presidente de la Generalitat. Añade Silván en su carta: «Le tiendo mi mano como español orgulloso de la historia verdadera de Cataluña y de cada rincón de España, esperando que, como catalán, se enorgullezca de los muchos y estrechos lazos que nos unen a todos, como parte de una misma nación, España». Concluye con un correcto: «Atentamente». Si el catalán lo dijo en Harvard, que no queda en Las Ramblas, cualquier día afirma que fueron los primeros en pisar la Luna. Su separatismo es ajeno a la Historia, sólo protege los intereses de una familia y del clan de allegados, que anhelan la independencia como salida a sus problemas judiciales.
Un leonés nunca dirá que inventamos el seny, pero sabemos que aquí tenemos el nuestro. Y que en esta tierra al fuet lo hemos llamado siempre salchichón. Cada uno es cada uno.
Revilla habría incluido en la carta unas anchoas. Silván no le ha mandado cecina de León, porque no cabía en el sobre y para que no vaya a fardar en La Sorbona de que la misma es embutido catalán. Los otros ninguneados, los de la flema británica, no han dicho nada. Pero creo que el rey Arturo le anda buscando y no para invitarle a rosbif.