TRIBUNA
¿Se puede ser más tonto?
Por fin el gobierno que tenemos en La Vecilla ha contestado al por qué no al Edar (Estación de depuraciones de aguas residuales). Alegan que el río Curueño se quedaría seco si no entraran las aguas fecales y aguas pluviales. Que el problema del estiaje del Curueño se debe al trasvase que hacen a pocos kilómetros del nacimiento. Que buscamos una guerra de partidos. Que el Edar de Boñar no funciona. Que ellos van a hacer una depuradora para La Vecilla. Esto se lo han explicado a asociaciones de pescadores y a miembros del pueblo y de la oposición.
Señores, les hemos presentado unos puntos para que vean que no les importa el río Curueño y sus vecinos:
1. No creemos sea un problema político de enfrentamientos de partidos, ya que el resto de ayuntamientos son de sus siglas y lo han aprobado.
2. Que intuimos que la depuradora que defienden constituye un proyecto con marcados intereses personales, puesto que no tienen en consideración ni al propio río Curueño, ni al resto de municipios y habitantes que conforman el valle, privando a su conjunto de una alternativa mas lógica. efectiva y viable.
3. Manifestamos todo nuestro apoyo y admiración al resto de los ayuntamientos y a sus concejales, que teniendo ideas políticas diferentes son capaces de entenderse y de hacer un frente común apartanto sus intereses políticos y personales para primar el interés colectivo de este territorio.
4. Que el Edar de Boñar es una opción abierta y realizada para dar servicio al resto de localidades cuya pendiente y disposición puedan ser recibidas por esta estación en un futuro próximo o más tardío, lo cierto es que está funcionando y resulta que es muy eficaz.
5. Sobre las aguas pluviales le voy a contestar que también dañan el río. Su recogida con las aguas fecales es correcta, dado que dichas pluviales no están exentas de contaminación, doméstica, industrial y ganadera, y habría que añadir las sales de las carreteras en invierno.
6. En lo referente al caudal ecológico del río Curueño recordarle que las competencias son de la Confederación Hidrográfica del Duero. Dicho organismo tiene las normas, mecanismos y competencias para mantener dicho caudal, quedando para ustedes la obligación de mandar las aguas residuales lo más sanas posibles.
7. Miren, hacer vertidos fecales a un río y destrozarlo cuesta 50 euros de multa al año, y coger una trucha un pescador de caña 3.000 euros.
Concluyendo, tras sus frívolas argumentaciones, creo que el colectivo de habitantes del río Curueño, amén de las asociaciones de pescadores que estamos de acuerdo en preservar la calidad de las aguas de un río excepcional como es el Curueño, hemos visto una gran posibilidad con el planteamiento del Edar.
Para poder acometer esta preservación de la calidad del agua, un cometido que ha de ser colectivizado pues de nada sirve una depuradora si no es en todo el valle, ya que el resto de ayuntamientos y pedanías no pueden o no disponen de medios para limpiarla.
Dejen ustedes el caudal ecológico y preocúpense de la calidad de las aguas del río Curueño. Un río limpio es un río vivo.