AL TRASLUZ
Por respeto
El otro día me levanté a mí mismo la columna. Escrita horas antes del último atentado terrorista en Barcelona, entendí que su sorna podía parecer inadecuada, por lo que llamé al periódico y pedí que la retirasen. Era sobre el informe encargado por el ayuntamiento de Sabadell a un historiador local, para eliminar calles con personajes franquistas. El autor proponía retirar las dedicadas a Machado, Quevedo, Góngora, Calderón, Lope de Vega y Larra, entre otros. Ante el bochorno provocado, el corregidor tuvo que aclarar que no es vinculante. «Machado se queda», alegó como quien espera que le aplaudamos su magnanimidad. En la misma imaginaba a poetas fallecidos, como Ángel González y Claudio Rodríguez, dándole en el cielo al chupito de güisqui, para recuperarse del atroz disgusto. Y a Juan de Mairena proponiéndoles retomar el proyecto de la Escuela Popular de Sabiduría Superior. Me divertí escribiéndola, luego cabría la posibilidad de que algún lector le hubiese ocurrido lo mismo. La tragedia del atentado no restaba verdad objetiva a mis sarcasmos, pero los hacía inadecuados para ese nuevo contexto. ¿Retiré la columna por respeto al alcalde de Sabadell y a su inquisidor lumbreras? No, lo hice por respeto a los lectores, al dolor de Cataluña, que es el de España y el de la democracia universal. Algunos aún somos hijos de los valores que nos inculcaron padres y maestros.
En días posteriores he leído declaraciones miserables por parte del consejero de Interior de la Generalitat, Joaquim Forn, en las que diferenciaba entre víctimas catalanas y españolas. O la soberbia de la CUP, informando de que no irán a la manifestación contra el terrorismo si asisten el rey y/o representantes del Gobierno central. ¿De saberlo hubiese retirado igualmente la columna? Por supuesto.
Si le encargas el informe a un burro, no te extrañe que incluya rebuznos. Por los suyos, Josep Abad ha pasado una minuta de 600 euros. Eso de franquista se lo espeta en vida a Quevedo y le suelta unos sonetazos. Y sí, por respeto levanté la columna. Pero ahora, por esa misma causa, vuelvo a alzar mi voz contra esta tropa de pícaros, neolistos e inventapatrias que han caído sobre esa tierra de bien que es Cataluña.