Publicado por
LA GAVETA CÉSAR GAVELA
León

Creado:

Actualizado:

E stamos en tiempos de muchas cábalas. Guionistas, narradores y hasta ensayistas tratan de prefigurar un futuro probable. Es un tema fascinante. No me refiero a los escritores que utilizan magias y delirios para plantificar sus bodrios espeluznantes sobre futuros patéticos, cómicos o ridículos. O todo a la vez. Hablo de los que profetizan cargados de datos y también de intuiciones que parecen razonables.

Así las cosas, me lanzo a la piscina y me atrevo a dibujar un panorama provincial pongamos que a la altura del año 2.050. Falta mucho aún, pero la mayoría de los leoneses actuales vivirán en esa fecha, y ojalá mucho más tarde también. Al tiempo que otros paisanos, muy probablemente, estaremos en tales calendas en el misterioso reino de la muerte.

La provincia dentro de 33 años rondará los 425.000 habitantes. Nada hace pensar en otra demografía. León, una vez perdido parte de su poderío industrial, se ha ido zamoranizando, orensanizando y palentinizando, por así decirlo; y del mismo modo que nuestras queridas provincias vecinas han perdido casi un tercio de su población en los últimos treinta años, o incluso más, no parece que las cosas vayan a ser diferentes en la tierra leonesa.

Pero contamos con una ventaja, que es la pequeña metrópoli que constituyen la ciudad de León y sus municipios anejos, especialmente, San Andrés y Villaquilambre. Entre los tres ayuntamientos y otros, estamos hablando de un ‘hinterland’ de casi doscientas mil personas, y eso es una base importante para muchas cosas. Sobre todo desde que vino el AVE, y desde que parece que León capital tiene otro marchamo tanto en la escala autonómica como en la nacional. De lo que cabe alegrarse. Ese marchamo se basa también en el Musac, en la gastronomía, en otros encantos irrebatibles. El área metropolitana de León se acercará al cuarto de millón de habitantes dentro de 33 años y el resto de la provincia subsistirá con algo menos de doscientos mil.

Cargando contenidos...

¿Qué significa eso? Pues que todos los valles norteños, ya muy despoblados, alcanzarán niveles de Mongolia. Belleza, campo, palabras y peñas, pero muy poca gente. En cuanto a las ciudades del sur, resistirán con dignidad y solvencia. Astorga, Coyanza, La Bañeza… brillarán más que ahora, cada una con sus potencialidades y verdades. ¿Y El Bierzo? Pues resistirá también, pero muy pegado a Ponferrada y a la zona que va desde Torre a Villafranca. El resto será un hermoso desierto verde y bosque, si no lo queman. Con unas gotas de nostalgia llamadas Fabero, Toreno, Páramo… Naturalmente, Cabrera, Cepeda, Omaña, Alto Duerna tendrán la mitad de su población actual. O menos. Pero resistirán. En realidad, todo va a resistir. Vamos a una provincia eminentemente urbana. Y con los bonitos fines de semana en el monte. Tampoco está mal. Aunque seamos menos. Aún son menos en Islandia y van a ir al mundial de Rusia.