Juguetes de género
T odos los años, cuando llegan las Navidades, florecen diversas campañas con el objetivo de que los niños jueguen con muñecas y las niñas lo hagan con excavadoras. Es un intento voluntarista, lleno de buenos propósitos, porque los géneros no son indiferentes a su género, y su actitud y sus comportamientos son distintos.
Quienes hemos ejercido la enseñanza tenemos observado que, desde la más temprana edad, los géneros se juntan en clase, pero se discriminan voluntariamente durante el recreo.
Sí, hay niñas que juegan al fútbol, y niños que se divierten lo indecible saltando con una comba, pero a medida que van cayendo los calendarios observas que el recreo se distribuye en dos sectores, uno masculino y otro femenino.
A partir de la pubertad, las niñas conversan y los niños lo hacen es empujarse. No hay que poseer profundos conocimientos en Pedagogía, ni estar familiarizado con Montessori o Rousseau, para entender que el comportamiento es diferente y todo comportamiento viene precedido de una actitud y de unos valores.
Está claro que el valor que le dan los chicos al empujón, incluso un poco brutal en demasiadas ocasiones, es mayor que el que le dan las chicas, de la misma forma que eso de salir al recreo a hablar les debe parecer a los chicos algo cursi.
Un año mi hijo pidió a los Reyes Magos el novio de Barbie. Creí que se había producido una mutación generacional y estábamos ante un nuevo tiempo. Pero nunca le vi jugar con el novio de Barbie, bueno, un par de veces.
Poco más tarde, me enteré de que su hermana (cuatro años mayor) le había convencido (manipulado) para que pidiera el novio de Barbie. Es decir, la chica utilizando su inteligencia, y el chico aceptando ser manejado, mientras pensaba, seguramente, bajar al jardín para empujarse con los otros chicos.
No creo que la igualdad se fomente con la imposición más o menos explícita de juguetes unisex, sino con la igualdad en materia que sí son relevantes como en el estudios y la igualdad de salarios. Y dejen que sean diferentes. Tiene su atractivo.