EDITORIAL | Peatonalizar Ordoño: los datos y la evidencia
La polémica sobre la conveniencia o no de peatonalizar la principal calle de León vuelve a ponerse sobre la mesa. Tras el intento inicial del equipo de gobierno municipal de retirar el tráfico de vehículos de Ordoño II, al que tuvo que renunciar por la falta de apoyo de sus socios de Ciudadanos, el corte que en la práctica está suponiendo la realización de la obra de acondicionamiento de la vía evidencia que no se producen embotellamientos ni problemas de tráfico en las calles céntricas de la capital. Los técnicos municipales insisten en que la situación actual permite comprobar cómo se comportaría el tráfico si en la práctica se suprimiese de una arteria de comunicación que enlazaría con la zona de Botines y la calle Ancha (que en su momento vivió también la misma discusión).
Más allá de las apreciaciones de los responsables municipales y del rechazo de los comerciantes de la zona, un ingeniero leonés aporta ahora un informe externo realizado en una universidad norteamericana. Un estudio que concluye que la peatonalización de Ordoño II es un proyecto viable con la infraestructura viaria actual. Para realizarlo se ha apoyado en una proyección de datos estadísticos; pero más allá del análisis del tráfico rodado el experto concluye que retirar la circulación de vehículos en la avenida supondría un impulso del que se beneficiaría el turismo, el comercio y sobre todo la sociedad leonesa. Ninguna propuesta de cambio, y peatonalizar es una seria transformación, se ha llevado a cabo sin oposición ni protestas. Sin embargo los beneficios, en buena parte de los casos, se han hecho patentes al final.