La odisea de Napoleón
Napoleón ya está en Astorga pero en su viaje hacia la capital maragata se ha encontrado con más dificultades que en la mismísima Batalla de Waterloo. El insigne general, emperador de los franceses, perdió el vuelo que le traía a la ambiciada España desde Carolina del Sur y para rematar la situación llegaron los vientos huracanados de ‘Leslie’ a poner más piedras en su camino hacia la gloria. En un tris estuvo Bonaparte de quedarse en tierras americanas, pero finalmente el avión pudo despegar y aterrizar en Madrid, donde aún debía coger el AVE que le trajera a la provincia que esquilmó su ejército cuando en los albores del siglo XVIII se paseó por la península. Chamartín entera se confabuló para que el militar corso pudiera subirse al tren y llegar a tiempo, aunque con bastante retraso sobre el programa previsto, para comandar la triunfal entrada en Astorga al frente de sus tropas. Tras la ajetreada tarde, el general recuperó fuerzas anoche para jugarse hoy el todo o nada contra el general Moore.