al trasluz
Mí no comprender tampoco
Un viejo amigo me pregunta: «Oye…¿y tú por qué no te metes en política? « Como la comida iba a pagarla él no le pinché con el tenedor ni le espeté: «Eso no me lo dices en la calle». Ahora bien, si el buen Marquitos no aparece en ese momento con su amable conversación me echo a perder, y conmigo las croquetas que habíamos pedido como entrante. ¿A la política? ¿Y por qué no a la lucha grecorromana, a la ópera nudista o a adiestrar caimanes para que bailen el sirtaki! No me extraña que el alcalde de León se lo esté pensando, y eso que él es un excelente político y sería una pérdida para su partido no contar con su bagaje, con el profesional pero también con el humano. ¡Ah, la política! Dice Pedro Sánchez que lo de Cataluña no fue rebelión. Toma del frasco. ¿Cabe una más grande que la maquinación para instaurar Puigdemontlandia, y además con dinero público de los españoles? Desde aquella otra de los animales en la granja de Orwell no se había visto tanta rebelión. Ya saben, aquella en que la que gochos lideran un golpe contra la tiranía del granjero y montan otra todavía mayor. La dictadura del beicon. ¿Sabe alguien decirme cuándo a nuestra democracia le dio el jamacuco? A unos más que a otros, admitámoslo.
Mí no comprender decía Tarzán en las pelis en las que hablaba en infinitivos. Mí no comprender tampoco qué le pasa a parte de la clase política de este país. Ya he contado aquí que en su día barajé fundar el partido «Rugidores por León», pero hice un sondeo en casa y dado que no estaban por la labor de votarme lo tomé como un mal augurio, y ahí quedo la cosa. Mira que si me presento y va usted y me vota. Uf, quite, quite.
Ahora bien, todo es política. Desde las amenazas de Torra hasta la no barriga de Kiko Rivera. Y claro que hay más rebeliones que las militares. Lo absurdo es seguir empecinado en que esa turba parlamentaria que viene hacia nosotros ciscándose en la Constitución trae buenas intenciones. Si es un mono, porta un cartucho de dinamita y te pide fuego ¿qué más necesitas para comprender que no pretende dar una conferencia sobre Darwin? Pues algunos aún le preguntan si lo quiere con cerilla o con mechero. En efecto, mí no comprender. Ni al mono, ni a quienes se fían de él.