Listas de listos
El fútbol es probablemente una de las mejores escuelas de la vida. Lo saben bien los pequeños sufridores que se inician en un deporte que enseña, entre otras muchas cosas, dos lecciones básicas: la realidad impone roles y el ayer no existe. Lopetegui ha experimentado en sus carnes una vieja ley no escrita de la mafia que asegura que lo que vales es lo que puedes hacer en un futuro, nunca lo que ya ocurrió. Su sacrificio renunciando al mundial, su aceptación de que no tocaba fichar este verano... todas las intrahistorias vividas han explotado cuando quienes fueron a buscarle acabaron dejándole tirado.
Es esa política del fútbol que quizá sólo encuentra algo similar en la propia vida de los partidos políticos. El temor a no salir en la foto atenaza ahora a todos, mientras los más profesionales maniobran entre las sombras porque ya se sabe que cuando toca elegir si se quiere más a papá o a mamá de repente se puede ir directo al ostracismo o resucitar cuando todo parecía perdido.
Lo saben bien en un PP que por toda Castilla y León sigue pendiente de si toca vestir a la Purísima o a San Antón, y también en un PSOE que parece acostumbrado a librar la batalla por la Junta como si fuese la Copa del Rey, con suplentes o con ‘promesas’ de cuestionable recorrido. Pero los socialistas sí tienen un poco de terreno ganado en la provincia. Tienen candidatos sólidos y garantizados en León y Ponferrada. Las urnas dictarán sentencia en mayo de hasta qué punto hicieron bueno eso de ‘calla y no lo estropees’ para aprovechar el tirón que da La Moncloa en plena debacle de Podemos. Pero en La Bañeza se acaba la tranquilidad. Las recientes mociones han situado a personas del PSOE al frente de San Andrés del Rabanedo y Villaquilambre. Son alcaldes con todas las consecuencias, incluso en el primer caso en un municipio de más de 20.000 habitantes por lo que las previsiones estatutarias complican los planes de reencaje de piezas para ganar un puesto en el Congreso de los Diputados.
Y en el PP toca papelón. De la capital para abajo, un solar enorme en Ponferrada, San Andrés, Villaquilambre, Astorga, La Bañeza...
Y peor son los otros —naranjas y morados— que lamentablemente serán decisivos en los pactos. Entre tanta lección de democracia no sabemos cómo cocinan las cosas. Seguro que de repente tendrán candidatos y nos explicarán su transparente proceso...