Diario de León

TRIBUNA

La religión, igual a valores sociales

Publicado por
FRANCISCO J. LÓPEZ RODRÍGUEZ PROFESOR
León

Creado:

Actualizado:

C on la llegada al poder de la izquierda, el PSOE y Podemos, etc., activan la historia y vuelven los tiempos turbios para la religión católica. Sí, exclusivamente la religión católica. No hablan de otras religiones ni se meten con ellas. Dicen que Hitler tenía orígenes judíos y que como no podía vomitar su genealogía tomó la decisión de perseguir la raza maldita bíblica y ordenó su persecución. ¿Por qué el Partido Socialista actual desempolva algo que durante varios años nadie se volvía a acordar? ¿Es por mandato del socio podemita? O ¿es una idea nacida en el ateísmo declarado del presidente? Se entiende que todos los ministros, incluido Pedro Sánchez, juren o prometan su cargo sin símbolos religiosos. Lo que no se entiende esa inquina contra la religión católica.

Sobre este punto echo de menos las manifestaciones de la Iglesia y de estamentos religiosos en general. No sé si la iglesia en muchos aspectos es miope y tienen que ser los católicos quienes tengamos que defender el espíritu del cristianismo que nació hace más de dos mil años. Los católicos de verdad debemos afrontar y enfrentarnos a todo aquello que significa atentar contra las creencias de muchos millones de españoles. Estamos de nuevo a vueltas con la religión. No sé si para la izquierda es un virus sarnoso que contamina las mentes y enloquece a los seres humanos e hipnotiza a los niños y, por tanto, debemos eliminarla de las aulas. ¿Por qué perseguimos a la religión católica? ¿Por qué no actuamos contra otras religiones violentas que cautivan al ser humano y llegan a su propia destrucción? Se está avivando un espíritu anticatólico de hecho, manifestaciones contra los símbolos religiosos y contra las distintas representaciones que para la Iglesia son las bases de la fe y sus creencias.

Ahí tenemos a Willy Toledo profiriendo toda clase de blasfemias contra la Virgen y los símbolos religiosos. Ahí están las procesiones mostrando imágenes eróticas del sexo femenino o en distintas manifestaciones a favor del aborto en las que se profieren palabras tales como: fuera los rosarios de nuestros ovarios. Determinadas actuaciones de un cómico gallego, Carlos Santiago, vejando los sentimientos religiosos, alusiones a los «huevos» del santo y otros insultos a la virgen que por pudor no reedito.

A estos cobardes les invito a que hagan lo mismo con la religión islámica. Hace unos días Asia Bibi, una mujer cristiana paquistaní de 47 años, fue absuelta por un tribunal de justicia a la que se le acusaba por un delito de blasfemia contra la religión musulmana. Un clamor mundial hizo reflexionar al tribunal y la absolvió. No obstante, debe permanecer recluida sin poder aparecer en público por miedo a ser linchada por los fanáticos islamistas. Fue algo inédito en Pakistán. Ria Maestre, actual concejala en el Ayuntamiento de Madrid por Podemos, invadió la capilla de la Complutense de Madrid mostrando sus encantos como protesta contra símbolos religiosos en la Universidad. Otros hechos se han sucedido en Iglesias, siendo atacadas, esparciendo por el suelo las sagradas formas y diversos símbolos religiosos y recientemente se ha prendido fuego a una puerta de una Iglesia que afortunadamente fue apagada por unos vecinos. Es decir, estamos ante diversas amenazas contra la religión católica y la Iglesia no se revuelve contra esto ni incita a la violencia ni propone castigo alguno ni condena a muerte a ningún sacrílego.

Y ahora toca al gobierno poner veto en las aulas. Con respeto, creo que la libertad de religión debe ser el principio de todo ser humano. Es lamentable que este Gobierno resucite viejos agravios y avive la irreligiosidad en la sociedad. ¿A quien molesta la religión católica? ¿Acaso el sacerdote en sus homilías de los domingos invita al voto de la derecha en contra de la izquierda? ¿Acaso la Iglesia se inclina por una u otra ideología política? ¿Nunca he escuchado a ningún sacerdote pronunciarse a favor de un partido político? ¿Acaso la religión en las aulas incita a la violencia?

Hoy la religión católica trasmite convivencia, paz, sosiego y tranquilidad. No mete miedo, no va enarbolando con ninguna enseña proclamas inquisitoriales propias de siglos nefastos y que solo se puede entender en el contexto de una historia que se justificaban todas las guerras y violencia poniendo a la religión como pantalla.

En los principios o mandamientos solo hay amor y valores. Amor y respeto a los padres. Respeto a los símbolos religiosos. Es contraria a la violencia. Defiende a la familia, a la mujer contra todo avasallamiento. Defiende la propiedad y está en contra de la usura y el hurto y finalmente proclama el amor a Dios y al prójimo. ¿Esto no se puede enseñar en las aulas? ¿Esto hay que desterrarlo? ¿Esto no son valores cívicos morales y respeto a todos los principios éticos del ser humano? ¿Luego por qué eliminamos la religión si es paz, tranquilidad? En los colegios que se enseña la religión se trasmite: ¿violencia, agresividad, injusticia? No. La religión católica hoy es paz y solo estorba a mentes retorcidas y perversas.

Creo que alguien se trastornó con la religión y cuando volvió en sí reaccionó contra sus creencias como si estas se hubieran adentrado en sus sentimientos y solo se entiende al estilo hitleriano que no pudiendo desprenderse de sus orígenes judíos los persiguió hasta cometer el mayor genocidio de la historia. No pretendo hacer un juicio de valor universal. Solo pretendo llamar a las conciencias del poder por volver a abrir heridas del pasado. Hay muchos políticos de todos los signos que envían a sus hijos a centros privados concertados y están de acuerdo con los criterios que sigue cada colegio en lo que respecta a la religión. Es una minoría del poder que pretende resucitar aquel principio marxista: la religión es el opio del pueblo. ¿Algún día podréis dejar de hablar de religión católica y empezáis a combatir el radicalismo islámico? Sólo hay una diferencia, que la Iglesia católica, perdona y trasmite valores sociales.

tracking