Balcones con impuestos
Las redes sociales e internet han revolucionado el ‘mercado’ del alquiler de ventanas y balcones (incluso de viviendas) para disfrutar desde un lugar privilegiado de la Semana Santa. La tecnología hace más fácil también para Hacienda rastrear los ingresos que se perciben por tales acuerdos. Por eso los asesores advierten de que alquilar en estos días de máxima demanda todo o parte de una vivienda supone la obligación de declarar lo ganado, además de otras exigencias administrativas. Y que no hacerlo supone exponerse a multas que van desde un 50% a un 150% de la cantidad que no se ha declarado. Lo cobrado tributa como una renta de capital inmobiliario; y en cualquier caso se recomienda comprobar si el ayuntamiento de turno exige alguna licencia turística para dejar la vivienda a otros, o bien una inspección de seguridad sobre los balcones. Lo mejor, señalan los expertos, es realizar un contrato que recoja el precio pactado y la parte de la vivienda que se alquila para ver las procesiones.