Hacia la abolición real de la prostitución
El Día Internacional contra la Explotación Sexual, la prostitución y la Trata de Personas que se conmemora el 23 de septiembre, como cada año desde 1999. No es más que el reconocimiento internacional de la existencia de un delito criminal de dimensiones pandémicas.
Este año queremos destacar que el pasado 14 de septiembre de 2023, el Parlamento Europeo votó a favor de avanzar hacia la abolición de la prostitución en todos los países de la Unión y ha defendido que se trata de apoyar los derechos humanos de miles de mujeres y niñas.
El Parlamento Europeo ha optado por perseguir y penalizar la compra de actos sexuales, cargando la estigmatización y la vergüenza sobre los puteros; perseguir a quienes se lucran de la prostitución ajena, aunque sea con consentimiento; e implementar programas de apoyo y salida para las mujeres prostituidas. Considera que el sexo debe basarse en el consentimiento, que solo puede otorgarse libre y voluntariamente y no puede sustituirse por el intercambio de dinero. A su vez señala que la prostitución reduce los actos íntimos a un valor monetario asignado; que la explotación sexual mediante la prostitución ajena constituye una grave violación de los derechos y la dignidad de las mujeres e implica que tanto una persona como su consentimiento para la actividad sexual pueden comprarse por una suma determinada.
Considera que la salud sexual y reproductiva se fomenta con un enfoque de la sexualidad sano y basado en el respeto mutuo, y que la prostitución existe dentro de un sistema en el que interactúan diferentes actores, particularmente puteros, tratantes, proxenetas que intentan maximizar sus beneficios.
Añade que, diversos estudios ponen de relieve que las mujeres prostituidas se enfrentan a más violaciones de los derechos humanos, actos de violencia y situaciones de explotación graves que el conjunto de las mujeres en promedio, así como a unos elevados niveles de violencia psicológica, física y sexual. En consecuencia, padecen traumas comparables a los de las víctimas de tortura.
Que la prostitución se desplaza cada vez más hacia el espacio virtual, y ejerce los mismos efectos perjudiciales para las mujeres que en la vida real. Las nuevas tecnologías y herramientas digitales han facilitado la protección del anonimato, dificultando así la aplicación de la ley.
Que las mujeres y menores en situación de pobreza y afectadas por situaciones de discriminación estructural son las más vulnerables a la explotación sexual a través de la prostitución y la esclavitud, así como a las prácticas de captación, al «método del donjuán» (lover boys) y a las trampas tendidas por redes delictivas (de proxenetas).
Que es alarmante, y especialmente frecuente, la captación en lugares como las universidades, pero también en las redes sociales y en línea, mediante el empleo de anuncios que fomentan la prostitución de estudiantes, en particular de mujeres jóvenes, y la explotación sexual de menores por parte de hombres adinerados e influyentes.
Que la gran mayoría de las personas que están en situación de prostitución son mujeres y niñas. Los compradores de sexo son hombres, casi de forma exclusiva. En este contexto, la prostitución no solo es perjudicial para las mujeres prostituidas, sino que también aumenta aún más las desigualdades entre mujeres y hombres. Por consiguiente, la prostitución de mujeres, su explotación y la trata con fines de explotación sexual constituyen tanto una causa como una consecuencia de las desigualdades por razón de sexo. Es un problema mundial y por consiguiente todos los Estados miembros tienen la obligación legal de desalentar y erradicar la prostitución, la trata de personas, y la delincuencia organizada.
La resolución del Parlamento continúa señalando que la prostitución no es un acto individual de una persona que alquila su cuerpo por dinero, sino que se trata de un sistema organizado con fines lucrativos, un sistema intrínsecamente violento, discriminatorio y profundamente inhumano que funciona como un negocio y crea un mercado, en el que los proxenetas planifican y actúan para asegurar y aumentar sus mercados, y en el que los compradores de sexo desempeñan un papel fundamental para incentivarlos.
Destaca a su vez que la prostitución legalizada sirve de incentivo para la trata con fines de explotación sexual como indican los informes de Europol, que refieren que cuando la prostitución es legal, la trata y la violencia perpetrada contra sus víctimas se multiplica por 10, ya que los autores de estos abusos pueden ocultarse tras las estructuras jurídicas y las empresas legales para encubrir sus actividades de explotación.
Pide a los Estados miembros que garanticen que la explotación de la prostitución de otra persona se castigue como delito penal, incluso con el consentimiento de la misma.
Así pues, no valen solo planes y tratados, ni vagos protocolos de aplicación subjetiva en función de la sensibilización de las instituciones que los aplican. Hacen falta leyes punitivas de la trata y la prostitución. También de la bárbara y vejatoria pornografía actual. Y, por supuesto, es necesaria una formación temprana y curricular en igualdad entre los seres humanos y en el respeto de la integridad y la salud, también la sexual, de todas y todos.
El Parlamento Europeo ha escrito una página de la historia que reflejará quién estuvo a favor y quién en contra del progreso y de la dignidad que está en la base de los derechos humanos de las mujeres.
Por ello exigimos que, gobierne quien gobierne, se tramite la Ley Orgánica de Abolición del Sistema Prostitucional (LOASP) por la vía de urgencia, porque la vida de las mujeres violentadas y explotadas es lo que importa.
Por último queremos destacar que en el municipio de León hemos dado un paso muy importante en el camino hacia la abolición promoviendo la aprobación de una ordenanza municipal contra la prostitución y la trata, que entró en vigor el día 2 de agosto de 2023.