TRIBUNA
Saber decir, saber comprender, Lexit
Tras la manifestación sindico/leonesista del 16-F, oportuno retomo este escrito que, por la extraña mediación de un reñuberu informático leonés, había sido extraviado, hoy, bien vigente su contenido…
En modo alguno mi opinión va por los cauces de la discusión. Ni puedo ni lo pretendo, luego no me supone esfuerzo elucubrar, es más sí diré que me agrada «mostrar mi parecer» ante el buen decir de Yawar Nazir Alonso y su Lexit y las salidas a bolsa. https://www.diariodeleon.es/opinion/tribunas/241104/1668959/lexit-salidas-bolsa.html Empezaré por puntualizar que recae mi atención, sin pretender sesgo alguno, en la primera parte epigrafiada, cuando ésta supone un intento de salir del engendro autonómico que nos fue impuesto. Evidentemente este concepto, el de engendro, es mío, no lo veo en la «disertación», estupenda y pausada, de quien imparte lección, pero divulga para hacerlo comprensible al gran público. El leonés en este caso, pues toca un tema muy sensible para nosotros, el pueblo al que los políticos durante la Transición y formación de la España de las autonomías, no respetaron. Así de sencillo y así de grave: ¡No respetaron! Si se hubieran tenido en consideración a la Región Leonesa, la tripovincial vigente desde 1833, y no expresamente derogada entonces, ni un aún hoy, tendríamos como las demás, presencia política, autogobierno, por lo tanto defensa directa de nuestros intereses. Y no hablamos de fundamento histórico, del que disponíamos a raudales, ahí está, con hitos de impresionante importancia para darnos a conocer en el «mundo. De haberse respetado esto, hoy los temas financieros y de otra índole, tendrían otros derroteros. Esto lo veo como una sencilla realidad, que no nos permitieron ¡Y mira que protestamos! Por otra parte, debo decirlo, su conocimiento del mundo de los mercados, de lo empresarial, finanzas y tributación, a un lego como yo, que aun leyendo despacio le cuesta empezar a digerirlo, aunque crea comprender el trasfondo, lo reconozco, tan sólo me quedaría en esto. Pero hay algo más, como ya dije, está en el Lexit, y ése es el acicate que me motiva como ciudadano leonés de a pie, pero comprometido con todo lo nuestro y con criterio de supervivencia. Con el informe IAL, que está en el fondo de la cuestión a tratar, que el grupo Unidad Leonesa ha presentado, explica y defiende, no sólo dice conocerlo, sino, y con esto me ratifico en su validez, al haber sembrado inquietud «en alguna entidad, institución u organización» al punto de formularle preguntas al respecto. Lo que no sé, es si fueron informales, esto es en charla amistosa o como experto y docto profesional, tomando otro rumbo que el de una consulta a vuelapluma. Máxime cuando dice que le ha parecido «una exposición clara y bien estructurada, pero que, en su resultado, no tarda en bajar a la condición de «folleto de salida a bolsa», en el que se venden las bondades de una autonomía leonesa, donde lo milagroso viene a salvarnos, necesitando de esto para que todo fuera posible. No degrada el informe directamente, lo expone, tal «tabula rasa» para que, quien lo estime a su alcance, tome la versión que quiera. Luego línea a línea, que no escatima, va dejando caer ideas y fundamentos, en mi apreciación sólo atinadamente ciertos. Pero nadie ignora que nos vimos obligados a tomar nuestro vivir en la España democrática, (donde no hubo un verdadero borrón y cuenta nueva, sino un ex novo posicionamiento político), en tanto desde la facción castellana «obligatoriamente» nos empujaban, con otra visión. Nada de hermanamiento, ¡egoísmo centralizador! ¿Utopía? Por qué no hemos de probar. Propongo un paso adelante queriendo reconocer lo posible: la propia autonomía. Unión y reunión política provincial, puesta en común en la Diputación, donde sí, ciertamente, hubo vaivenes según los personajes dominantes entrenados en «política franquista», devenidos en supuestos demócratas, en tanto otros, en lares foráneos, se afianzaban o se empeñaban en la construcción de un ente autonómico al que, amarrarnos, era sustancialmente «justo y necesario»…, ¡para ellos, claro! ¡Utopía!, en la Diputación digo, donde sin el insidioso tirachinas del «y tú más», tras, los estudios pertinentes o tomando los que ya existen, pensando en el pueblo que vota y sufre, encontraríamos el camino en libertad (acaso recordando al personaje mesiánico), libertades que en plan pionero y ejemplar tuvimos, y que hoy se nos negaron para poder ejercer nuestro derecho constitucional a autonomía. «Sé que estoy afuera», dice el cantar, yo puede que no tanto, pero si a punto de amortización. Y así digo que aún ahíto de luchas, decepciones y cansado, pero seguiré. Mas, entiendo como muy pertinente que desde «Autonomía Leonesa», con autoridad den una respuesta contundente, hablo de confrontar pareceres en plan positivo, a cuanto recogen sus líneas bien elaboradas, que en ciertos momentos viene a insinuar: ¡¡¡virgencita, virgencita, que me quede como estoy!!!, y entiendo crean una atmosfera de imposibilidad regeneradora, sin cuentos de «Alicias».