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Los romanos no inventaron la democracia (lo hicieron los griegos), pero la llevaron a su grado más depurado. Los visitantes de Pompeya, hoy, pueden aún fotografiar lo escrito en los muros de una fachada que pregonan las virtudes de un aspirante a edil de la ciudad. Una de las virtudes más encomiables de la República romana fue el cursus honorum: los sucesivos grados del escalafón político que debían ocupar los aspirantes a los cargos públicos. O sea que todo aquel que aspirase a hacer una carrera de político debía pasar necesariamente por esa escala de cargos: vigintiviratus, cuestura, edilidad, tribunado, pretura, consulado, censura y dictadura. Una reglamentación más que virtuosa porque facilita a los aspirantes a mandatarios una experiencia en la administración de lo público que le capacita para ascender en la escala de rangos.

¡Qué diferencia tan grande entre ese modelo de hace dos mil años con el de esta democracia tan inmadura como la española! No es hora de criticar a los padres de la Constitución, pero aquí fallaron, como en otras muchas cosas, y eso que estuvieron dos años en la tarea. En España, cualquier político puede llegar a los cargos más altos, ministros, consejeros, diputados y presidentes de Gobierno sin tener experiencia de ningún clase en la gestión pública. Esto es la causa que explica, quizás, las actuaciones calamitosas de ciertos mandatarios que jamás ejercieron un cargo público hasta llegar a la Presidencia del Gobierno. Y es hora de recordar, porque nadie lo ha hecho, que los tres presidentes de Gobierno del PSOE, en la democracia, llegaron a la cumbre del Estado sin haber tenido antes ninguna experiencia previa de administración pública... ni de administración privada, solo política, como concejales o parlamentarios. Esa es, quizás, la razón de fondo de sus actuaciones al frente del Estado. Porque curiosamente, en el otro lado, los dos presidentes de Gobierno del PP sí que tuvieron alguna gestión anterior; uno como presidente de autonomía y otro como ministro. No mucho, pero algo al menos...