La extrema derecha no existe ¡idiota!
A la extrema derecha le cuelgan el san Benito de ser fachas, es decir, ideológicamente están, bien, en el nazismo o más bien, en el fascismo

Robert Guédiguian, director de cine, francés, de origen armenio, manifiesta que la extrema derecha no existe. La izquierda, extrema izquierda, formada por comunistas y socialistas, cuando las cosas se vuelven complicadas para ellos, manifiestan que todo lo que está a su derecha es extrema derecha.
A propósito, recordemos aquel episodio del 1 de octubre, en Cataluña, cuando los independentistas levantaron las pezuñas. Un separatista, con uniforme de guarda rural, increpaba a un mosso d’esquadra que defendía la legalidad. El policía le dijo: Oye, eres funcionario como yo, deberías defenderme a mí y no a esos hijos de puta. El interpelado, con un aire de majestad le espetó una necedad: Yo defiendo la república. Al mosso le saltó el fusible y le gritó ¡Qué república ni qué cojones, la república no existe, idiota! Esto es lo que hay que gritar. La extrema derecha no existe. Es un invento de la extrema izquierda que necesita un reflejo especular y, donde no hay algo, se lo inventa. A la extrema derecha le cuelgan el san Benito de ser fachas, es decir, ideológicamente están, bien, en el nazismo o más bien, en el fascismo. A nadie se le oye decir: viva Hitler o Mussolini. ¿Qué buscan los partidos izquierdistas o de extrema izquierda? Provocar y amedrentar a la sociedad que llega el «coco», que llega Hitler con su mostacho. Los que hablan de ultraderecha creen ver a Benito Mussolini con sus camisas negras, lanzarse al ataque para derrotar al caudillo Sánchez, presidente por la gracia de independentistas, terroristas y corruptos, asesorado por Zapatero, el malo ¿cuándo fue bueno? El Gobierno de Pedro Sánchez tiene que transmitir el mensaje, al igual que los independentistas y los terroristas de Bildu, de que viene la extrema derecha ya que se les acaba el chollo de seguir esquilmando a España. Esta extrema izquierda es casposa, terrorista, independentista, totalitarista, revolucionaria, sátrapa, que protege al mayor déspota de la historia de España. España camina hacia una oligarquía cuyo fin es aniquilar todos los principios y valores para gobernar sobre masas borreguiles. Esta oligarquía, apoyada por los medios de comunicación afines, regados con millones de euros, se encarga de mantener a los corruptos en el poder con la misiva de que vienen los fachas. Por cierto, no saben que significa facha. Los políticos de este país, así como ciertos comentaristas, son campeones en el analfabetismo cultural. Facha o fascio viene del verbo latino facio, que significa hacer. Quien acuñó, por primera vez, fascio fue Mussolini, dirigiéndose a los italianos: Haced una patria grande, próspera y libre. Yo elimino lo de libre, porque en Mussolini fue una entelequia y me quedo con el resto y creo que millones de españoles. Luego, cuando la izquierda hable de facha está apoyando la grandeza de un país. Por tanto, procure usar adecuadamente la palabra facha. A Georgia Meloni, en Italia, se le acuñó, antes de ser elegida primera ministra, de fascista. Tanto la izquierda u oposición italiana, como los partidos de izquierda, en España, entre ellos, el Partido Socialista, advertían no solo a Europa sino a Italia, que se estaba resucitando el fascismo de Benito Mussolini. Meloni no se parece, en nada, a Mussolini. Se ha demostrado que no es así. Hoy, es una líder no solo, en Italia sino, en Europa. Es la más valorada en la historia democrática de Italia. Es una firme defensora de la Europa de los valores, de las tradiciones, de las costumbres. Quiere una Europa con sentido nacional, creer en tu país, amar a tu país, integrarte en tu país. No nos vendría mal a España una Meloni ya que carecemos de políticos con sentido de estado. La izquierda ya sabemos lo que es, una oligarquía para vivir del Estado. La derecha carece de líderes. Los que valen, no están o se han ido y, los que están, no es lo que necesita España. Este país vive una tragedia política. ¿Por qué en España se habla de extrema derecha o ultraderecha? El Gobierno sabe que un gobierno, a su derecha, sería poner fin a los desmanes políticos y a los privilegios de los independentistas y terroristas y, por supuesto, se acabaría mantener a un felón en la Moncloa. ¿Es de extrema derecha defender la indisoluble unidad de la nación española? ¿Es de extrema derecha defender la separación de poderes? ¿Es de extrema derecha defender la unidad lingüística y que el castellano sea la lengua oficial en todo el territorio nacional? ¿Es de extrema derecha defender que no haya privilegios económicos entre las distintas Comunidades autónomas? ¿Es de extrema derecha manifestar que los terroristas sigan cumpliendo sus penas por haber asesinado a ochocientos españoles inocentes? ¿Es de extrema derecha manifestar que los independentistas que atentaron contra la unidad nacional no deberían haber sido indultados o amnistiados y debido a sus excentricidades y sus rebuznos, como premio, por apoyar al mayor traidor que parió España? ¿Es de extrema derecha criticar que un gobierno robe, atente contra las instituciones del Estado y la corrupción sea una constante en la política española? ¿Es de extrema derecha denunciar que un hermano del presidente del Gobierno y su amadísima esposa gocen de privilegios del estado e intervengan en asuntos que atenten contra la moral pública u ocupen puestos, exprofeso, creados para ellos, esquilmando las arcas públicas? ¿Es de extrema derecha defender los valores tradicionales, la familia, la libertad religiosa, la libertad de enseñanza? ¿Es de extrema derecha defender que todos los españoles tengan derecho a ocupar cargos públicos o acceso a la función pública en igualdad de condiciones y nadie sea discriminado por razón de sexo, raza o lengua? ¿Es de extrema derecha criticar que un Fiscal General del Estado, procesado, esté al servicio del poder y la independencia judicial sea una quimera y se pongan las instituciones judiciales al servicio del gobierno por mantener a un felón en el palacio monclovita? Si defender la unidad de España, sus valores, eliminar privilegios, y defender los principios constitucionales es de extrema derecha, por supuesto, yo soy un facha y millones de españoles. En alusión, de nuevo, al mosso, retuerzo el dicho: La extrema derecha no existe, zoquetes. Es un invento de la izquierda y extrema izquierda para evadirse de su corrupción nauseabunda.