Propuesta de nuevos logos
Ya va siendo hora de ponerse al día con los logos de los partidos políticos para dar un nuevo mensaje, pues se han ido ajando o desviando de su intención inicial por el paso del tiempo y, sobre todo, por los dirigentes de los propios partidos a quienes identifico con los animales de los logos en cuestión. Veamos cuales son mis propuestas para representar la filosofía (léase talante, ideología o contubernio) que cada partido pretende dar a conocer a los votantes.
Es sabido que el símbolo es el mensaje más o menos explícito que trata de poner de manifiesto la carga ideológica que resume y condensa el «credo» político de cada cual. Sabemos que un símbolo puede ser modificado dependiendo de la evolución de la sociedad o por la decisión del líder; sobre todo por el liderazgo de este último. Así ocurrió, por ejemplo, con el cambio en el PSOE del yunque y el martillo por el de la rosa (eso sí, roja y empuñada con la mano izquierda), o con la evolución del logo del partido popular español, aunque siempre ha conservado el charrán (no es una gaviota, ave que vuela alto como símbolo de libertad). Dejando al margen los colores, las banderas, las formas, etc., yo propongo, cara a las próximas elecciones generales, al animal como símbolo identificativo. Bueno, de algunos partidos políticos, no el de todos, que si no esto se convertiría en un animalario. No es una copia de los logos de los partidos de los americanos del norte, que al parecer se mantienen en su línea. Así, Trump (que le iría bien el venado) representa al elefante entrando en una cacharrería (a la espera del Nobel o para declarar la guerra) y el pobre, ya jubilado, Biden al burro tenaz y torpe que soñaba con ser caballo. En España, tal como vienen ocurriendo las cosas, yo cambiaría la rosa ajardinada y olorosa del PSOE por un pulpo. Sí, sí por un pulpo. Se trata de un animal hábil que extiende sus tentáculos equipados con ventosas que utiliza para capturar presas (en el caso del líder actual, de los distintos poderes del estado). Es un maestro en el arte del camuflaje y cambia de color (de opiniones en el caso del líder) cuando lo cree oportuno o según su estado de ánimo. Lanza la tinta en caso necesario para confundir y defenderse de sus depredadores (que es lo mismo que lanzar bulos e ideas conspiranoicas). Hay especies venenosas. Y para más inri, el color de su sangre no es roja sino azul. Bueno, los malpensados de los adversarios políticos añaden, para rematar la faena (es una leyenda urbana sin rigor científico) que, además, ese animal tiene la cabeza llena de mierda… En cuanto al PP, una vez valorados ciertos líderes que llegaron en el pasado a la presidencia del Gobierno, y cuyos animales serían el azor y el gamusino respectivamente, yo propongo para el nuevo logo el raposo (conocido como zorro común). Se trata de un animal astuto y sagaz que sabe despistar a otros depredadores o enemigos simulando que no le interesa lo que realmente le interesa haciendo maniobras de engaño, si bien a veces se muestra huidizo y cobardón. Tiene recursos para salir del paso (recuerden la fábula de la zorra y las uvas inalcanzables para ella: no están maduras) o para confundir (recuerden el «dilema» que crea al espectador el gallego en las escaleras, que no sabe si las está subiendo o bajando…). En cuanto al partido comunista de España (IU, todos juntos y revueltos), hace tiempo que yo pensaba que ya iba siendo hora de reemplazar la hoz y el martillo por el tractor o la cosechadora y la fábrica, pero se ve que han quedado fijados a imagos arraigados en el inconsciente. No me sirve el oso ruso. Yo abogaría, para el logo, por el «perro del hortelano» que, según la fábula, ni come ni deja comer, pero no vea lo que ladra… Para los Verdes, propongo al oso hormiguero que, aunque no habite en España, si hay que importarlo se importa, no hay problema. Y a las hormigas, que también son animales, pero de una categoría inferior, va usted a comparar, que les den por monárquicas y de derechas. Para Sumar (o restar, según se mire) propongo (excluida la «cacatúa yoliplasta» que podría parecer en principio la más indicada) al camaleón, un animal exótico de lengua larga y pegajosa, con la capacidad de cambiar de color y mover los ojos de forma independiente con lo cual trata de ampliar el campo de visión. Para Vox, ahí yo me inclino por los perros guardianes y en particular por el rottweiler que tiene un fuerte instinto de protección de la familia y el territorio (valores «eternos», tradiciones, inmigración no deseada con sus peligros correspondientes, rechazo a otros supuestos valores bendecidos por una izquierda desnortada y pseudo progresista etc., etc.). Se sabe que es un animal seguro de sí mismo, vigilante y valiente. Por el contrario, ojo, es un animal potencialmente agresivo y peligroso si no se le entrena adecuadamente, o si se le va la olla… Para Junts, después de sopesar al cuco, la urraca y otros animales curiosos, me inclino por la mosca cojonera, que es un animal con una fijación premeditada por incordiar, especialmente orientada hacia las partes nobles de otros animales con quienes comparte espacio y tiempo. Da la impresión que cuanto más se molesta el animal incordiado más insiste en seguir incordiándolo. He llegado a pensar que además de alimentarse chupando la sangre de su víctima, su principal interés es el incordio, simplemente. En cuanto a ERC, pensé, así de repente, en el pez globo, no sé por qué, pero lo deseché al saber que es un animal cuyo depredador habitual es el tiburón, sobre todo el de la especie denominada «jordipujolada». Por eso me decidí por el búho real, no solo por su tamaño, que también, sino porque te mira de una manera… Al parecer, el búho, cazador silencioso y eficaz en la oscuridad, representa la sabiduría, y también «simboliza el misterio, actuando como un guía espiritual y un guardián de verdades secretas en diversas culturas y contextos». Claro que otros opinan que es un animal que se relaciona con calamidades, la mala suerte, la muerte. Así que cada uno que piense lo que quiera. Yo, para relajarnos un poco, les cuento la anécdota de aquel «inocente» a quien le vendieron un búho haciéndole creer que era un loro. Al cabo de un tiempo le preguntaron (con cachondeo incluido) si el supuesto loro ya hablaba, a lo que respondió: todavía no, pero no tardará porque se fija una barbaridad… Para Podemos, que en un principio estaba el «chacal pablero», me decanto en la actualidad por la avispa asiática, sin comentarios. Creo que ya no me quedan más que los vascos. Para el PNV, primero pensé en la ardilla por lo de las nueces, ya saben, pero lo deseché sin más. Decididamente me quedo con el cocodrilo (Krokodiloa, en euskera o vascuence), no por la famosa marca de ropa, ni por las lágrimas, ni porque además pueda dormir con un ojo abierto y el otro cerrado alternándose, sino porque simboliza la astucia y la paciencia al tiempo que la hipocresía y el peligro. Para HB ya tienen el logo, la serpiente. Ahora bien, si para unos es una víbora, para otros una boa constrictora, y para los de más allá una cobra, eso es interpretable. Bueno, ya saben, a la hora de votar fíjense en el logo de cada cual…