Arrancando con lo que fue un sueño tranviario
In illo tempore nos anunciaban un tranvía para Legio, se decía que sin coste para las arcas consistoriales, pero los políticos se enzarzaron en tantas cuantas diatribas se pueda uno imaginar. De modo especial por zoquetería partidista. Hasta que hoy, tras largo camino, la sonrisa se instaló en el ministro apellidado Puente…, dice que no tiene nada contra León y manda un emisario con un no.
Sobre el Hullero y Feve, en lo que llevamos de siglo, se ha dicho de todo. Los políticos se han encargado, del sí, del no y de todo lo contrario, como casi siempre. Hay que añadir que los leoneses, anulados todos nuestros esfuerzos autonómicos sin piedad, y asumido esto, también en este asunto nos estamos dejando sacar de carril. Ni tren, ni tran: Autobus, Asunción/Padrre Isla. Esperemos que las teóricas pilas del bus sean cuando menos «duracel», y no unas simples alcalinas de supermercado. Entiéndase bien. ¡Hemos bajado tanto de nivel y empuje social, que ya casi aceptamos todo! Descargada la realidad doliente, me apresto a acometer un elemental recorrido, entre recuerdos y pareceres, un punto nostálgicos, donde encuentro personajes, más o menos implicados, pero que dan razón a este manojo de elucubraciones. Pues, sobre el tema Hullero y Feve se ha dicho de todo. Y con ira, como no podía ser de otra manera. Pero sin poder reivindicador en las calles de Legio, o de los pueblos afectados. Como antecedente tranviario más próximo, allá por el 2000 tenemos la intervención de Cecilio Vallejo, concejal PP de urbanismo en Legio, a quien califiqué de superconcejal de obras, y siempre le tuve en el punto de mira de mi opinión por su posicionamiento respecto al paso a nivel del Crucero, y el soterramiento de las vías del norte, que proponía solventar con túneles. Bien, pues en tal año presentó un plan municipal para un tranvía con la prolongación del ancho métrico de la Estación de Matallana o del Hullero, tanto da. Podíamos decir que Cecilio, arquitecto y urbanista, dio con Amilivia como alcalde, la primer cabezada para el ensueño. Prosiguió lo onírico con Francisco Fernández, siendo alcalde, de 2007 a 2011. Conocido como Paco
raquetas, disculpas, no se trata de ofender, en su etapa de gran edil, directa o indirectamente, siempre me atendió bien en mis quehaceres identitarios leoneses. Y añadiré que éstos fueron, y en parte son, muchos. Lo indirecto o circunstancial vendría dado, en la siguiente legislatura, por la presencia del vicealcalde, Javier Chamorro, secretario general de UPL. A quien conocí desde niño, no en balde su padre, Goyo, fue un buen amigo de niñez a juventud. Un leonesismo limpio en el municipio, sin duda, en su etapa transicional de vicealcalde, 2007/2011. Su hombre de confianza municipal fue Luis Mariano Santos, que como es bien sabido llegó, años después, a alcanzar la secretaría general de la formación leonesista. Y sigue… Y como alcalde que es hoy de Cistierna, en torno al tema Feve, no le veo acaudillar con autoridad municipal y leonesista, una bien programada reivindicación del trenecito hasta «su» Estación en Padre Isla. No hablamos de comportamiento de procurador autonómico. Si tanto él, como los otros alcaldes de los pueblos afectados, dicen que están haciendo lo que pueden. ¡Pues muy poco podemos, se parece a nada! Un proyecto bonito, cuando Villalba actuaba de director de Feve, cincos líneas que se entroncaban, pero que ante la oposición y las zancadillas que ponían, incluso con las catas realizadas por imperativo autonómico PP, fue pasando el tiempo, y el mandato también pasó, y a pesar de ir a menos en expectativas, hasta pensar una sola línea, a ver si así colaba lo del tren tran, ¡pues no! De tal modo que del sueño tranviario de Paco
raquetas, hemos llegado a un bus a «pilas», desde Asunción a Estación, hormigonando el recorrido. Ya son ganas de molestar y defraudar. ¡Una ignominia! Dos personajes finalmente lo han «encanallado»: Puente/Santano: un prepotente ministro, el de «todo para Valladolid», y un mandado, un correo del zar, que nos trae la última noticia desde Madrid: El bus es la solución, todo lo demás, incluso lo invertido en infraestructuras, son quimeras o imbecilidades de anteriores políticos mandatarios. Los así repasados, les estarán agradecidos. Ha sido una corta mirada retrospectiva, sin profundizar, pero con gran sentimiento, durante el repaso de algunas vicisitudes del Hullero, ése que no hemos sabido conservar, ni como tren ni como tran. Que ¡ya es dejación de «nuestros» políticos! Y pasividad mayoritaria de los ciudadanos siempre ¡esperando que otros lo hagan! Algo es incuestionable. El trenecillo, con o sin Feve, tuvo y tiene su vía, y llegó por ella a Legio ¡siempre! Sistemas hay muchos, bonitos y sostenibles. ¡No nos dejemos engañar! No sé si será suficiente bagaje, pero la última esperanza está en la Plataforma en Defensa de Feve… en la que debemos estar todos.