VUELTA DE TUERCA
Chumy
A Chumy sólo se le agrió el humor muy al final, cuando la parca se le acercaba con su rostro serio y sin tiempo. «Chumy Chúmez» había nacido en San Sebastián pero tenía hondas raíces leonesas; aunque el árbol de su vida y de su quehacer se hizo luego universal. De hecho, sus cenizas se esparcirán en Portugal, en el Atlántico, como un símbolo de su amor al mar y a Pessoa. Como todos los grandes humoristas, Chumy se tomaba la vida muy en serio e intentaba sacarle el jugo a las cosas importantes como la amistad. Extraño mes este abril en el que se está marchando gente de tanta valía humana y artística. Es como si quisieran escapar del penúltimo espanto de la guerra. Adonde van ya no hay odio.