Sí a las células madre
POR FIN ha cundido la cordura: el próximo Consejo de Ministros autorizará la investigación con células madres embrionarias siempre que los embriones sean sobrantes de procesos de fecundación in vitro, lleven más de cinco años congelados y se cuente con el consentimiento de sus progenitores. Desde los problemas medulares a la diabetes, pasando por el parkinson, las células madre pueden abarcar una panoplia inmensa de soluciones terapéuticas que, en última instancia, redundará en beneficio de toda la Humanidad. No era de recibo paralizar el progreso de la investigación por razones ideológicas.