AL DÍA
Prudencia es virtud
LA DECISIÓN del Príncipe de Asturias, al no considerar oportuno el ascenso militar -general de brigada- que le pretendía otorgar el Gobierno con ocasión de su próximo enlace matrimonial, es prudente y acertada. Sin duda será apreciada por el estamento castrense y por la opinión pública en general. La sugerencia ahora aparcada contaba con el respaldo de las dos grandes fuerzas políticas lo que da más fuerza simbólica, si cabe, al gesto de don Felipe. Un gesto muy sensato y oportuno.