AQUI Y AHORA
El Eje del Bien
EL EJE del Bien o Trío de las Azores está convencido de que los norteamericanos, los británicos y los españoles son criaturas rematadamente estúpidas que lo mismo se creen que los iraquíes tenían armas de destrucción masiva porque les enseñaron por la tele unos dibujitos, que se tragan que George W. Bush, Tony Blair y José María Aznar atacaron Irak y lo invadieron porque también se creyeron los dibujillos. Puede que ese Trío la-la-la, esa versión libre de El bueno, el feo y el malo acierten en esa suposición de la estulticia de algunos de sus compatriotas, pero estos no han de ser demasiados cuando Bush y Blair se han visto en la necesidad de dar explicaciones y de hacer que investigan. José María Aznar, ni eso. En el punto de mira de los Estados Unidos desde la primera guerra del Golfo, Irak iba a ser invadido y sus recursos robados, tarde o temprano, de modo que bastó que el ultraderechista George W. Bush llegara a la Casa Blanca, y de manera harto irregular por cierto, para que ese designio de despojo imperial se materializara temprano. Los planes para la agresión ya estaban decididos antes del 11-S, terrible suceso que sólo sirvió para acelerar su puesta en marcha. Demasiado sabía Bush que Sadam había tenido esas armas, cuando fue Estados Unidos quien en su día se las había proporcionado para un determinado fin, destruir Irán, y demasiado sabía también que ya no las tenía porque las había gastado contra ese país y contra los kurdos del propio Irak. Los inspectores de la ONU tampoco encontraron armas raras ninguna, pero había que atacar para mayor gloria y beneficio de las industrias petroleras y de armamento y, se atacó. Creen los integrantes del Trío de las Azores que sus compatriotas, los de cada uno de los tres países, tienen la misma mentalidad y la misma conciencia que ellos, y ahora vuelven a escarnecerles con otras mentiras tan inverosímiles como las primeras. Entre tanto, Irak, lo que queda de él, se desangra.