EL BALCÓN DEL PUEBLO
ETA entra en campaña
LEO el texto íntegro del comunicado de Eta y una especie de vómito nubla mis neuronas, quizá bajadas del cerebro al estómago. Copio el último párrafo: «Teniendo en cuenta todos estos elementos de análisis y con el deseo de que los lazos entre nuestros pueblos se estrechen en base a los principios de respeto, no injerencia y solidaridad, ETA comunica a Euskal Herria y al pueblo catalán la suspensión de su campaña de acciones armadas en Cataluña a partir del 1 de enero de 2004». Y se despide con «un saludo revolucionario a todos los independentistas catalanes». El comunicado de Eta anunciando una tregua en Cataluña es un intento moralmente repugnante. Equivale a admitir que hay españoles que quedan exentos de actos terroristas, o de ser objetivos militares, y que otros continúan en el centro de la diana para engrosar la nómina de víctimas. La moral no ha sido nunca el fuerte de la banda etarra. Eta está acostumbrada a matar. Lo hace donde puede y cuando puede. Es su catecismo de fe. Pero lo importante, se me antoja, con la piel de España en completo sarpullido, es que pretende decidir e incidir en la campaña electoral, extremando las posturas y los sentimientos. Parece inequívoco que el primer perjudicado de su comunicado es su gran alcahuete, Carod Rovira. Si ya había merecido el cese como «conseller en cap» de la Generalitat por contactar con los terroristas a espaldas del honorable Pasqal Maragall, ahora, al conocerse que también pactó quiénes pueden o no ocupar el centro de la diana sobre el que dispararán las «parabellum»; si todo es como lo sospechamos desde la distancia, Carod Rovira lo único que merece es desaparecer de la política española. Es lo que pidió ayer José Luis Rodríguez Zapatero: debe haber cambios en ERC o, de lo contrario, en el gobierno de la Generalitat. De ahí no se puede mover, bajo ningún concepto y de ninguna manera. Y dicho todo lo anterior, resulta patético, deshonesto y desleal que el PP pretenda sacar rendimiento electoral intentando mezclar al PSOE con Eta por este asunto. Hay que recordarle al partido azul que son ya muchos los socialistas víctimas de Eta, que fue el PSOE el que propuso el Pacto por las Libertades y Antiterrorista, con la incredulidad de Rajoy, quien supuso un acto de mago «sacando un conejo de la chistera», y sobre todo, que el partido del puño y la rosa nunca ha utilizado, ni cuando fue Gobierno ni oposición, el terrorismo como arma electoral. Otros no han seguido el ejemplo. José María Aznar ya ejerció de trilero en la oposición. No fue leal entonces. Baste recordar el día que asesinaron al catedrático Tomás y Valiente, espejo ético del país. Aznar dijo entonces que el responsable era el Gobierno. En su despedida, tras oirle ayer la declaración institucional -¿institucional?, quiá; partidista- vuelve a utilizar el terrorismo : él, su sucedor designado y sus acólitos y medios de comunicación públicos. Una auténtica vergüenza. ETA ha entrado en la campaña electoral de España. Y lo que más jode es comprobar que desde el poder le abren de par en par las puertas.