Publicado por
MANUEL ALCÁNTARA
León

Creado:

Actualizado:

En:

EL VUELCO electoral de pasado día 14 de marzo ha descolocado literalmente a muchos políticos profesionales y a algunos amateurs, pero va a colocar a otros muchos. Vaya una cosa por otra. Existe en España un número creciente de personas abnegadas que viven de prometernos permanentemente una vida mejor. Los que no aspiramos a arbitrar la convivencia, ni a hacer posible lo necesario, debemos resignarnos a este cupo excesivo de benefactores y algunos, entre los que me cuento, incluso sentimos una cierta compasión por los que se quedan bruscamente en el paro. Es una forma de demostrar nuestro buen corazón. Perder unas elecciones equivale a un expediente de crisis. Una cierta cantidad de personas tienen que irse a la calle y como todo el mundo sabe el agradecimiento a los servicios prestados no es comparable a una indemnización en metálico. ¿Qué harán los que se las prometían muy felices y se han sumido bruscamente en la desgracia?. Abundantes altos cargos han pasado de la noche a la mañana de las elecciones a ser ex y ya no ostentan ningún cargo, ni alto ni bajo. Un porcentaje bastante pequeño de ellos decidirá reintegrarse a su trabajo anterior y volver a su puesto, pero ¿qué hacen los que no tenían ningún puesto ni ningún anterior trabajo?. Es la hora de más intenso ajetreo de los acomodadores, pero su labor es dificilísima: hay más culos que butacas. En idéntico problema que los perdedores se encuentran los que han triunfado en las elecciones. Los primeros no tomaron ninguna previsión, ya que daban por hecha la victoria, pero tampoco lo hicieron los segundos, ya que no pensaban ganar. Si el PP se prepara para hacer oposición con un equipo diseñado para gobernar, el PSOE tendrá que gobernar con un equipo calculado para hacer oposición. Mala amante la política. De pronto le hace un desaire o, lo que es peor, deja tirado a alguien que la quería si no de todo corazón, sí de buena parte de él. Quizá eso explique «la ausencia de los mejores», que dijo don José Ortega, que por cierto perdió algún tiempo con ella.

Cargando contenidos...