EN BLANCO
Rajoy se mueve
NO SÉ en qué quedará ese embrollo de las subvenciones europeas a la minería, en el que estarían implicados la comisaría Loyola de Palacio, del PP, y el equipo económico del anterior Gobierno, por lo menos. Si las cosas resultan tal como se cuentan, el escándalo sería más que mayúsculo y el crédito político del PP quedaría por los suelos. Los esfuerzos de Mariano Rajoy por hacerse un lugar al sol fuera de la sombra de Aznar podrían venirse abajo. Mientras tanto, en el PP reciben los datos de la encuesta del CIS de muy distinta manera según de quién o de qué grupo se trate. Rajoy da la impresión de haber entendido también este horrible mensaje, que les sitúa a más de diez puntos por debajo del PSOE en intención de voto para las elecciones europeas de dentro de cuatro semanas. Tal vez por ello se ha precipitado a escribir a ZP pidiendo verlo para hablar de las anunciadas reformas de la Constitución, de los Estatutos y de la financiación autonómica, temas que para Aznar eran maniobras antiespañolas. Es casi seguro que la derrota del PP el 13 de junio será estrepitosa, y tal vez temiéndolo, Rajoy se esté moviendo en esa dirección contraria o al menos distinta a la seguida por Aznar durante años. El líder del PP se prepara para hablar de lo que en ese partido les estaba prohibido hasta hace cuatro días. Mientras tanto, Aznar habla, pero de otras cosas y con otras gentes. Es lo de su viaje a USA para verse con Bush y con Rumsfeld, algo que en el PP está sentando como un cañonazo en la boca. ¿Es que el ex presidente se ha propuesto hundir a su partido en la miseria, haciendo la monita a unos personajes que están terminando de meter lo de Irak en el infierno? ¿Se imaginan la campaña electoral que pueden montar el PSOE y los demás partidos a propósito de todo eso?