SIETE DÍAS
«No hago prisioneros»
«RODRÍGUEZ DE FRANCISCO deshoja la margarita. Sus antiguos compañeros (de la UPL) viven en un sinvivir porque el personaje resulta impredecible y, consecuentemente, tampoco están seguros de que un día se desayunen sin novio y como invitados de piedra de una boda ajena». La frase está sacada de esta misma página del pasado domingo. Ayer llegaba la confirmación. Ya hay boda y los tres concejales de la UPL se quedan al margen. Difícil porvenir para un partido que verá minimizada su posición, ensombrecida por un PSOE que, con la imagen de Zapatero en Madrid, acaparará todos los focos, toda la atención en su nueva tarea opositora. Los tres concejales de la UPL se convertirán en apéndices, poco caudal para quienes durante meses han tenido en sus manos el chorro de la posibilidad de continuar como socios de gobierno. Únicamente tenían que haber cambiado a tiempo de montura en su carrera política. Salvo imprevistos, que en política no se pueden considerar como tales las rectificaciones y las contradicciones, Mario Amilivia volverá a ser alcalde con el apoyo de José María Rodríguez de Francisco y de Covadonga Soto. Son los dos votos que le faltaron al PP en las elecciones municipales para alcanzar la mayoría absoluta. A la oposición vuelve el PSOE, con diez votos, y la UPL, que conserva tres después de la escisión protagonizada por los dos primeros. «Esta vez no hago prisioneros». La frase es de Rodríguez de Francisco y la dijo antes de que se conocieran sus intenciones sobre el pacto. Probablemente, entonces ni él mismo lo sabía. Nada más explicó. Hoy puede interpretarse en clave: Concurre al pacto con el PP sin condiciones previas. Ni exige que Herrera firme compromisos que reediten la foto con Javier Arenas, ni tampoco pide otras hipotecas sobre personas y conductas. Cubierto el trámite congresual, Juan Vicente Herrera ha renovado su legitimación para proseguir en la construcción del Partido Popular de Castilla y León. Nadie ha cuestionado en Salamanca su figura. Unanimidad es la palabra que define el resultado de un Congreso que no había suscitado gran expectación, porque los votos estaban cantados y las previsiones dejaban nulos resquicios a las sorpresas. No podía ser de otra forma. Juan Vicente Herrera se presentaba ante los suyos después de haber revalidado la mayoría absoluta hace apenas un año y medio en las elecciones autonómicas. Tampoco percibe sombras de cara al futuro, si bien comienzan especulaciones en las filas rivales con el ánimo de arrebatar a los populares una mayoría que además de hereditaria, procede de Aznar y de Juan José Lucas, parece a punto a necrosarse con el actual presidente. El efecto Zapatero fue suficiente para ganar en León las elecciones generales, pero no parece que tenga repercusión alguna en el ámbito regional. Andan algunos socialistas tertuliando ya en cenáculos más o menos amplios sobre hipotéticos candidatos. No son pocos los que han visto en Miguel Alejo, actual subdelegado del Gobierno en la comunidad, el relevo con posiblidades de mejorar unos resultados magros en las últimas confrontaciones electorales en Castilla y León. Concluido el cónclave regional, queda rota la tregua de silencio ante los congresos provinciales que se anuncian para el mes de diciembre. En León no se ha esperado tanto. Isabel Carrasco gana fuerza como candidata a la presidencia del PP de León. Una comida y una cena han delimitado bastante las cosas. En la primera, siete presidentes comarcales del PP, cuatro de los cuales son también diputados provinciales, decidieron arropar a la exconsejera de Economía para sustituir a José María López de Benito al frente del partido en León. Una semana más tarde, la decisión, auspiciada por el propio López de Benito, es ratificada por los primeros en una cena a la que asistieron 21 personas, que representaban ya todo el espectro político-geográfico provincial del PP, con la ausencia de un sector berciano y otro grupo de Astorga. Había sido un golpe de mano perfecto, que, según dicen, podría incluso haber pillado descolocado al propio presidente Herrera. Quienes han expresado su apoyo a Isabel Carrasco, ven en ella como signo más positivo su carácter expeditivo, su capacidad de trabajo y sus indiscutibles dotes para la gestión. Ahora habrá de demostrar también que tiene habilidades para el siempre sinuoso juego político. Integración es la palabra y en sus manos está que esto ocurra, porque una vez asumida la voluntad de liderazgo está obligada a restañar viejas heridas. Para el día 18 de diciembre está previsto el Congreso del PP en León y hasta entonces se abre un horizonte para sumar y no restar. El pasado martes tuvo lugar en el Hostal de San Marcos un acto público para presentar la fábrica León Farma, perteneciente a la multinacional Chemo. La factoría química se construirá en terrenos que ha cedido gratuitamente el Ayuntamiento de Villaquilambre, con una parte importante de la inversión (cifrada en 17 millones de euros) aportada por la Junta y con otra parte financiada por Caja España. Todo este esfuerzo común se traducirá en la creación de 30 empleos directos. Paralelamente se filtraba a este periódico la pretensión de llevar a cabo una regulación de empleo en Antibióticos, que afectaría a cien personas. El futuro de esta compañía no acaba de ser despejado. La explicación es sencilla. Existen fábricas en el mundo que pueden producir la penicilina con costes mucho más bajos que las instalaciones de León. Si además, esas factorías pertenecen a la misma firma multinacional, a nadie se le oculta el inquietante futuro. Las compañías multinacionales no entienden de arraigo, de amor a la tierra, sino de resultados económicos. Por eso hay que saludar con entusiasmo un proyecto industrial que nace con raíces. Toral de los Guzmanes se perfila como un centro importante de la industria láctea del noroeste de España. El proyecto contempla la puesta en marcha de una envasadora de leche y producción de mantequilla en el plazo de tres años, con una inversión de 30 millones euros. Tres años más tarde se dará por concluido el proyecto, que contempla también la puesta en marcha de una planta productora de yogures. La inversión en este caso será de 60 millones de euros y permitirá añadir 200 empleos a los cien iniciales. Lo más interesante es que el proyecto nace con la participación de tres cooperativas, lo que significa arrastrar en esta iniciativa a quinientos ganaderos. Es otra forma de ver el desarrollo industrial. Bienvenida León Farma y cuantas iniciativas mundiales y globalizantes nos quieran visitar. Pero dicen los expertos que en materia económica bueno es desarrollar el potencial propio, los recursos endógenos y las iniciativas de nuestros paisanos.