EL RINCÓN
A la cabeza
SER LOS PRIMEROS en algo, en un mundo tan competitivo como el que hemos hecho o nos han dado hecho, tiene siempre su mérito. Todo el que participa en una carrera, por mucha solidaridad que sienta y por muy bien que se lleve con sus rivales, desea llegar antes que los demás. Se trata de una ambición legítima, si es que puede aplicarse esta palabra al ardiente deseo de conseguir poder, dinero, dignidad o fama, ya que estas cosas siempre están tasadas y si se las lleva uno se las está quitando a otro. En España no hemos conseguido, desde que se murió Felipe II, que llevaba luto por él mismo, un puesto señero en casi nada. Ahora, sin duda para compensar largas decadencias, nos hemos situado a la cabeza entre los países de la Unión Europea con mayor consumo de hachís, cocaína y <éxtasis>. El informe del Observatorio Europeo de Drogas reconoce noblemente que hemos avanzado muchísimo en estos gastos quizá no absolutamente necesarios, que para muchas personas resultan imprescindibles. Quizá nos haya favorecido el hecho de que el cannabis es en nuestro país bastante más barato que en el resto del Continente.Sin duda eso ha sido determinante para su buena acogida entre los adolescentes. El porcentaje de los que han probado la resina y las hojas de esta planta se ha duplicado. No digamos entre los menores. Para comprobarlo basta ver lo que dura un