No venían sólo a descansar
LA REALIDAD es tozuda. Tal como demostró hace un año la matanza del 11-M y está demostrando ahora la denominada Operación Ballena Blanca, -que ha permitido desarticular en Marbella una intrincada red de blanqueo de dinero- partíamos, en ambos casos, de una premisa falsa: el terrorismo de signo islamista y las mafias que blanquean el dinero más sucio del mundo no sólo venían aquí a descansar. Nos pasamos demasiado tiempo mirando hacia otro lado.