LA VELETA
AVT igual a PP
HA SIDO entusiasta, desde el primer momento, el apoyo que han dado desde el PP a la Asociación de Víctimas del Terrorismo en su formidable movilización contra la política antiterrorista del Gobierno. Hasta el punto de que algunos piensan que AVT ha pasado a ser, en los últimos tiempos, una filial del PP, o una segunda sigla del principal partido de la oposición. Pudiera decirse algo parecido con la otra de las asociaciones de víctimas del terrorismo, la del 11-M que preside Pilar Manjón, con relación al PSOE. También han sido «adoptados» y asumidos como «segunda marca» y «su» asociación favorita. Y sin embargo, no parece que ni a unos ni a otros interese y convenga esa relación tan estrecha como excluyente de las demás. Pudo pensarse que la creación de la figura del alto comisionado para las víctimas ayudaría a reunir ambas siglas en una sola, pero, por el contrario, se ha continuado marcando la diferencia y la incompatibilidad entre AVT y AV11-M, por más que unos y otros tengan un parecido sufrimiento por la pérdida de sus familiares en circunstancias en ambos casos condenables. Pero da la impresión como que unas víctimas son o se consideran «de mayor calidad» que las otras por razón del contenido político de los móviles que emplean sus asesinos. Parece evidente que ningún Gobierno tiene nada que negoc iar con los islamismos fanáticos sucursalistas de Al Qaeda. Sin embargo, uno tras otro, los sucesivos Gobiernos democráticos españoles, los de Suárez, González, Aznar y Zapatero, en algún momento han tenido la tentación y han hecho el esfuerzo de sentarse con los jefes de los criminales etarras en la esperanza de resolver «el conflicto vasco». Aznar parece que olvidó aquellas gestiones propias y de sus enviados a Lausanne, cuando llegó más lejos que nadie y quiso ganarse la simpatía de la banda llamándola, en lugar de criminales asesinos, «movimiento vasco de liberación nacional». Ahora, el propio Aznar, también ha llegado más lejos que nadie al acusar a sus sucesores en la responsabilidad de gobernar de abandonar la política de lucha contra el terrorismo. Argumenta que su Gobierno llevó a la banda al borde de la extinción, y en el año siguiente de Gobierno socialista se ha abandonado esa política. ¿Tiene datos que avalen esa sospecha? Los éxitos policiales continuados y permanentes en la lucha contra ETA no parece que permitan afirmaciones tan rotundas. Es una acusación excepcionalmente grave proclamar que el Gobierno socialista ha abandonado esa política de lucha contra el terrorismo «y ha emprendido la opuesta», lo que hace, según dice, que miles de familias españolas «tienen derecho a sentirse tra icio nadas.