AQUÍ Y AHORA
Orgullo de todos
UNA DE LAS DECISIONES parlamentarias más trascendentes del final de la temporada es la referida a la ley por la que se autoriza el matrimonio entre homosexuales con adopción de hijos incorporada. Es uno de los cambios sociales que marcan etapas en la evolución de las libertades y de los derechos civiles de los ciudadanos y que son irreversibles, como se ha demostrado con otros importantes cambios de la democracia, siempre impulsados desde los partidos progresistas, sin que después fuesen suprimidos por la derecha, incluso cuando ha tenido mayoría absoluta. De modo que no es muy sincero ese escándalo que siempre organiza la derecha, como hace en esta ocasión. Muchos detractores de la ley dicen ahora que están sólo contra la denominación de matrimonio y contra el derecho de adopción. Es rigurosamente falso. Todos los detractores están en contra de los contenidos básicos de esta reforma legislativa, como ponen de manifiesto en cuanto les asalta un minuto de sinceridad. Y no digamos de sus asesores legales y sociológicos, como el paradigmático caso del tal Aquilino Polaino. La explosión de júbilo del colectivo homosexual, espoleada todavía más por el grandioso y muy generoso discurso de Zapatero es el anticipo de la gran manifestación del Orgullo Gay de eoy, de la que todos los indicios anuncian que será histórica. Es un júbilo y es un orgullo positivos, que no van contra nadie sino a favor de los derechos civiles de todos. El PP y la jerarquía eclesiástica se equivocan y además caminan contra el rumbo de la Historia. Medítenlo unos y otros.