EL RINCÓN
Maneras de divertirse
DESPUÉS DE LOS FESTEJOS del barrio barcelonés de Gracia, que informativamente este año ha sido de alcance nacional, empezaron otras diversiones que duraron hasta la madrugada. Básicamente consistían en el lanzamiento de piedras y botellas a los trasnochadores miembros de la Guardia Urbana. Durante los disturbios resultaron heridos ocho agentes, todos ellos leves, y no se practicó ninguna detención, cosa que ayudó mucho a que los vándalos destrozaran mobiliario urbano, quemaran contenedores y rompieran las lunas de distintas entidades bancarias. Barcelona no era una fiesta. El ayuntamiento habla de «violencia preparada» y la desvincula del movimiento okupa. No parecían squater , ni tampoco tenían pinta de profesar la ideología capilar de la estética punk. Lo único que puede asegurarse de ellos es que no eran asiduos lectores de Erasmo de Rotterdam. En la Feria de Málaga, la Policía Local ha tenido que cachear, uno a uno, a los usuarios de los autobuses de las líneas más conflictivas. Deben pasar por un detector de metales para comprobar si van dispuestos a entretenerse y llevan armas blancas. Se incautan muchas y, aparte de las clásicas navajas, hay importantes machetes y cuchillos cachicuernos. Siempre se ha dicho, y se ha dicho muy bien, que cada uno habla de la feria según le va en ella, ya que la diversión también va por barrios, pero algunos no pueden hablar, no sea que le pinchen y lo manden al otro barrio. No están los tiempos para bromas, ni siquiera para bromas de mal gusto. Todas estas actuaciones de chulería, flamenquismo, machismo o como quieran llamarlas, son según Ortega -no Ortega Cano, sino Ortega y Gasset- formas de histeria. Una enfermedad nerviosa, crónica, que no es cierto que sea más frecuente en la mujer que en el hombre, como afirma el diccionario y mantinen todavía los portadores de algunas mentes perversas. Se da por igual en ambos sexos. Otra de las peculiaridades de la histeria es que ejerce una gran atracción sobre los matones. Acuden todos a los actos multitudinarios.