EN POCAS PALABRAS
Ejercicio de modestia
EL ECLIPSE anular de sol que tuvo lugar ayer, un fenómeno insólito que no había podido contemplarse en España desde el siglo XVIII y que pudo observarse en una estrecha franja que cruzaba la Península desde el Noroeste al Sudeste, generó gran expectación, que llegó a paralizar la actividad en algunos lugares. Tan magnífico fue el espectáculo, que por sí solo resumía la grandeza de lo cósmico, como el alarde científico que, como desde muchos siglos atrás, pronosticó con precisión el desarrollo cronológico del fenómeno. Viendo el eclipse, parecía inevitable un cierto ejercicio de modestia por lo llamativo de nuestra pequeñez de seres humanos, capaces de entender buena parte de lo que vemos pero incapaces de responder a las hondas preguntas que están tras la simple evidencia.