EL BALCÓN DEL PUEBLO
No hay vaho en los cristales
SE HIELAN HASTA los alientos. Protestaban los quiosqueros en Madrid -¿si el tabaco es legal, por qué no podemos venderlo?- pero tal parecía que que quienes echábamos humo por nariz y boca éramos los fumadores. Ayer fue una mañana de vaho en los critales y de chupliteles: 9º bajo cero en León capital a los ocho horas, y a menos trece grados en Matallana del Valmadrigal. Me lo cuentan. Si dijera que lo he visto, sería un gran impostor. Está probada mi absoluta incapacidad para pensar a primerísimas horas de la mañana. Soy hijo de la noche, como Albite cuando tomaba sus gin-tonics en el Savoy . No sería capaz de afrontar temas de tanto interés como el del párking de la Plaza de la Inmaculada, o el Plan General de Ordenación Urbana de Ponferrada. Porque, veamos: si el aparcamiento subterráneo de la Plaza Circular concentra estos días los comentarios de los ciudadanos del cen tro de León, la revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Ponferrada tene en ascuas a los grupos políticos municipales, asociaciones de vecinos, a los empresarios de la construcción y a todos los interesados en la vida pública. Ya se sabe que el equipo municipal de gobierno de Ponferrada colecciona sentencias judiciales contrarias en temas urbanísticos, razón por la cual existe un clima de desconfianza generalizada sobre los objetivos y metodología para la revisión del PGOU. Sin embargo, con la aprobación inicial, se abre el plazo de información pública. Es el momento procesal oportuno para dar toda la información, pedir todas las explicaciones y formular propuetas alternativas.Es decir: es el momento de la participación de los demás grupos políticos, de las asociaciones de vecinos y de todos los interesados. Para no repetir pasados errores, es conveniente que todas esas partes se esfuercen porque a la aprobación definitiva se llegue con la máxim a transparencia en las propuestas. Los chupiteles de carámbano, ni el vaho en los cristales, impiden un análisis sucinto a nivel nacional desde este balcón. Una semana después del acuerdo de Josñe Luis Rodríguez Zapatero y Artur Mas sobre el Estatut de Cataluña, se confirma lo ya voceado desde aquí. Ayer se filtró que la dirección socialista espera que Pasqual Maragall no quiera repetir como candidato a la presidencia de la Generalitat. Y por otro lado, el secretario federal de Organización, Pepiño Blanco, expresó públicamente que si Esquerra Republicana de Cataluña no va a apoyar el Estatut, debe pensar en hacer mutis por el foro en el Gobierno tripartito. En definitiva: que la suavidad y los guantes no ocultan los empujones que se están produciendo. El cambio de alianzas está lacrado. Va más deprisa de lo que hace una semana podía suponerse. Con esta actitud, los socialistas no sólo corrigen el error del mes de septiembre, que les hizo perder hasta seis puntos e n intenciones de voto, sino que recuperan la iniciaiva política en un momento de completa desorientación del Partido Popular. La más notable: buscar firmas para exigir un referéndum contra el Estatut. Alguien está perdiendo el note. No hay vaho en los cristales. En algunos. En otros puede escribirse el desconcierto.