Diario de León

TRIBUNA

Discrepancias económicas El tabaquismo es un verdadero problema social

Publicado por
JOSÉ MIGUEL SÁNCHEZ FRANCISCO ARIAS SOLIS
León

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EN UN RECIENTE artículo del Diario de León (27.04.2006) se puede leer que las empresas españolas son las que más fiscalidad soportan de toda la Unión Europea. Este estudio del IEE, esta basado en uno del ZEW y cuyas recomendaciones apuntan a: Los analistas del instituto ZEW lanzan una serie de advertencias concretas a su país que serían aplicables a otros estados con tipos efectivos muy elevados. Así, recuerdan que una tributación elevada puede provocar, no sólo que las nuevas inversiones se desplacen a estados con condiciones fiscales más favorables, sino también que se deslocalicen instalaciones o beneficios empresariales hacia esas áreas. También es cierto según un estudio de Unión General de Trabajadores, que las empresas españolas son las que más beneficios empresariales tienen. Por lo que es normal que su aportación al estado de bienestar sea alta. Y los sueldos de los españoles se encuentran entre los más bajos de Europa, por lo que la relación se compensa ya que la tasa fiscal de españa sobre el PIB es una de las más bajas de Europa. Pero más cierto aún es que los empresarios no pagan impuestos y ya que éstos son trasladados a los precios de sus productos, en realidad es el consumidor el que paga todos los impuestos. Y con unos beneficios desorbitados es comprensible que estemos perdiendo competitividad y por ende se acierte en el análisis con dicho estudio. El problema viene provocado porque las recetas que se emplean no son las adecuadas. Estas son: «Bajar los salarios y los impuestos», por lo que al final perdemos todos. Pierden los empresarios porque los trabajadores están descontentos y con menor sueldo consumen menos, pierde el Estado de bienestar porque recauda menos y cada vez tiene menos recursos o los tiene que conseguir con nuevos impuestos y pierden los trabajadores porque no llegan a fin de mes y con las deslocalizaciones se quedan incluso sin trabajo. El problema no radica en la cuestión, sino en la realidad económica que por tangible pasa desapercibida. Nos encontramos en un mercado globalizado con una oligarquía de la distribución, en donde las reglas no son iguales para todos. Es por ello que desde el gobierno se debe de trabajar en unificar las reglas para que el mercado sea libre. Al no tener un mercado libre, se nos dispara la inflación a la vez que crecen los beneficios empresariales. Por otro lado, los pequeños empresarios no pueden competir con las multinacionales porque mientras que lo que se produce en España aporta un 40% de su precio al estado del bienestar, lo que importamos tan sólo contribuye en un 16%, situándose la media europea en un 20% y habiendo países de Europa en donde los productos que importan contribuyen con un 33% de su precio al estado de bienestar. Como vemos, la buena receta está en crear una competencia real en la economía entre lo que se produce y lo que se importa de esta forma nuestras empresas no estarían en desventaja al tener que financiar la mayor parte de la estructura del estado de bienestar. Nuestra economía se vería fortalecida, no tendríamos un enorme déficit comercial, y no competiríamos a través de los precios mediante la rebaja de los salarios sino a través de la calidad de los productos Si se consigue esto junto con la fomentación de la libre competencia, eliminando los actuales oligopolios de la distribución en todos los sectores. Conseguiríamos avanzar indudablemente en la mejora y eficiencia de nuestra economía y esto nos conduciría, a la mejora de nuestro estado de bienestar mediante la implantación gradual de la Renta Básica como proclama Arenci en león. www.rentabasica.blogspot.com. Desde hace años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) viene insistiendo en que el tabaco provoca importantes problemas de salud, por lo que recomienda que se lleven a cabo programas preventivos e informativos para combatir esta epidemia. Las consecuencias del consumo de tabaco son muy graves para los fumadores activos -de grandes o pequeñas cantidades- como para los fumadores pasivos. Uno de los primeros cuadros respiratorios importantes en los fumadores es la tos persistente, la expectoración y la bronquitis crónica, y aproximadamente el cincuenta por ciento de los casos de cáncer de pulmón tiene su origen en el tabaco. Asimismo, los fumadores están más expuestos a enfermedades cardiovasculares tales como la angina de pecho y el infarto de miocardio. El riesgo de arterioesclerosis en las arterias de las extremidades inferiores es también mucho más frecuente entre los consumidores de tabaco y, por otra parte, los fumadores de más de veinte cigarrillos tienen el doble de posibilidades de padecer cataratas. Por otro lado, está demostrado que el tabaco resta una media de diez años de vida a los fumadores, dependiendo del tiempo y frecuencia del consumo, y que puede acarrear problemas de impotencia y frigidez. Además, a nivel general, el tabaco impide relajarse, concentrarse y produce estrés. Las consecuencias físicas, psíquicas y sociales que lleva consigo el tabaquismo, hacen que éste se convierta en un verdadero problema laboral. Se sabe que los fumadores faltan el doble de veces a su puesto de trabajo a consecuencia de una enfermedad, Además el tabaco dificulta la concentración y provoca un mayor número de accidentes laborales y enfermedades profesionales. . En países como Estados Unidos, Canadá, Francia y Suecia las empresas se muestran sensibles a esta problemática y llevan a cabo programas preventivos e informativos en los centros de trabajo. En España, hay algunas empresas que en los últimos años, y, especialmente, a partir de la promulgación de la Ley de Prevención del Tabaquismo, han empezado a poner en marcha diversos programas, ya que consideran que los trabajadores son su mejor recurso. Invertir en programas preventivos o de intervención es rentable por muchas razones, especialmente, si se tiene en cuenta que con ellos se puede conseguir una disminución del absentismo laboral, mayor nivel de protección de la salud y la seguridad de los trabajadores, una mejora del rendimiento, mayor calidad de vida y una mejor dinámica laboral. En nuestro país existen todavía muchas reticencias a tener en consideración el hecho de que los problemas de este tipo deben ser afrontados dentro del marco laboral aunque, es cada vez mayor el número de trabajadores y de empresarios que van cambiando actitudes que facilitan la adopción de soluciones y mejoras. Es evidente que actuar contra el tabaquismo es rentable si se tiene en cuenta las ventajas personales, psicológicas, sociales y laborales que se alcanzan. Y como dijo el poeta: «Lo sabe en la noche oscura / el palpitante lucero. / Lo sabe en el cielo el humo / y la ceniza en el fuego».

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