AL TRASLUZ
Fans
NO DEBEMOS subestimar el dolor de un fan, sus lágrimas son auténticas. Independientemente del efectismo morboso con que algunas televisiones informan sobre la muerte de Rocío Jurado, como antes lo habían hecho de su enfermedad, la tristeza de sus admiradores es real y refleja sentimientos nobles que forman parte de nuestro corazón colectivo. Un fan no es necesariamente un fanático idólatra. Hay cantantes que te acompañan a lo largo de tu vida, como ángeles de la guarda. Personalmente, no era fan suyo, pero lo soy de otros intérpretes, cuyo fallecimiento me afectaría profundamente, pues me llevan acompañando desde hace décadas y con quienes me siento hermanado y en deuda Por ello, respeto el dolor de los admiradores de Rocío Jurado, y me repugna el tintineo de los vendedores de morbo. Era una artista verdadera, capaz de crear belleza y verdad con su voz, frente a toda esa legión de espejismos fabricados por una zafia industria discográfica que ella misma dinamita sus pilares (Cash y Carey fueron despedidos de sus discográficas cuando no vendieron lo que se esperaba de ellos). Ser fan puede ser algo hermoso, como sentir los colores de un equipo no te convierte en un hincha agresivo. Lo que importa es cómo lo eres, y en lo que te enriquece como ser humano. Muchos llorarán un día por Serrat, Chavela Vargas , Pradera... porque se les habrá ido alguien muy querido. Muchos llorarán un día por Allen, Eastwood, Dylan... pues cada historia personal está impregnada de canciones, películas y libros, como hermosos tatuajes invisibles. Sí, no subestimes el dolor de un fan, pues un día serás tú quien las derrame por tus héroes secretos. O no tan secretos.